Moscú. El presidente ruso Vladímir Putin recibió hoy en el Kremlin a los líderes parlamentarios y regionales en medio de una enconada polémica por la nostálgica iniciativa de reinstaurar el viejo himno de la Unión Soviética.
"Quiero hablar del problema de los símbolos del Estado", anunció Putin nada más abrir la reunión, convocada para abordar "proyectos de ley prioritarios", entre ellas la de símbolos o emblemas del Estado.
La idea de rescatar el antiguo himno de la URSS se arrastra desde hace años, pero en las últimas semanas se ha acelerado y agriado la disputa por el impulso desde la misma cúpula del poder.
Mientras unos se toman muy en serio el himno soviético por estar a favor o en contra, jóvenes de la nueva generación han ridiculizado la polémica al abrir "chats" en internet con concursos de "karaoke" en busca de una letras a cada cual más disparatada.
Pero influyentes políticos como el liberal Grigori Yavlinski y el ex viceprimer ministro Borís Nemtsov censuraron hoy con toda crudeza la pretensión de desempolvar "una melodía comunista a cuyo son fueron encarcelados" muchos rusos.
El himno fue personalmente impuesto por un "ukaz" o decreto de Stalin en 1944, con letra del poeta Serguéi Mijalkov y música de Alexandr Alexandrov.
"No es cuestión de votar, sino de unir o dividir a la sociedad", afirmó Nemtsov al recordar que la fórmula propuesta de reponer la música soviética pero con otra letra "no vale porque muchos cantarán las viejas estrofas".
En la misma línea se pronunció Yavlinski, para quien es "de todo punto inaceptable la repesca" del himno de "un sistema político y un estado inexistente".
Rusia necesita "un himno de un estado nuevo y distinto, de otra generación que tiene otros objetivos, de otro sistema político, ya que con todo el respeto que tenemos hacia el pasado, hay que tener bien clara la visión hacia el futuro", manifestó.
Una poderosísima institución de la nueva Rusia como la Iglesia Rusa Ortodoxa, con el Patriarca Alexis II a la cabeza, también ha atacado con dureza la ofensiva para resucitar un himno "apolillado".
Adormilada durante los años del ex presidente Borís Yeltsin, que derogó el himno soviético en 1991, la iniciativa de reponer el himno fue rechazada en dos ocasiones por la Duma o cámara de diputados.
En 1997, cuando había un numeroso grupo parlamentario comunista, obtuvo 255 de los 300 votos necesarios, dos tercios del total de 450 escaños, pero un año después logró 275 votos.
Aparte de los nostálgicos del pasado, ultranacionalistas como el excéntrico Vladímir Yirinovski han aplaudido el proyecto de reponer el antiguo himno, aunque con "correcciones" en su letra.
La semana pasada, el Kremlin filtró "a modo de prueba" la primera estrofa de una nueva letra para el himno soviético, escogida entre ocho finalistas de más de 500 aspirantes.
Hoy nonagenario, el propio Serguéi Mijalkov, autor de poesía infantil y padre del director de cine Nikita Mijalkov, reunió en tono de exaltación patriótica los tres atributos estatales de himno, escudo y bandera al escribir los nuevos versos:
"Con sus poderosas alas sobre nosotros desplegadas,
el águila rusa su vuelo vuela,
y el símbolo de la Patria, tricolor bandera,
a los pueblos de Rusia guía hacia la victoria".
Muy distinta, esa primera estrofa cantada por las masas durante casi medio siglo era así en la era soviética:
"Repúblicas libres en haz irrompible,
Rusia la Grande por siglos juntó.
!Que viva la gran creación de los pueblos,
la fuerte, invencible, Soviética Unión!
El actual himno oficial de Rusia, que impuso Yeltsin también por decreto sin aprobación de la Duma, es el "Canto Patriótico", del compositor Mijaíl Glinka, y no tiene letra.
Yeltsin abolió en 1991 la simbología nacional de la era comunista y restableció el escudo con el águila bicéfala de Bizancio y la bandera tricolor blanca, roja y azul, ambas de la Rusia imperial.
Sobre los otros dos símbolos estatales también hay una discusión abierta, sin llegar al apasionamiento que día a día crece en torno al himno.
Algunos creen que el águila bicéfala debe retirarse, y otros dicen que la bandera tricolor fue "copiada" de la holandesa por Pedro el Grande.
Como alternativas, se han propuesto sin que haya obtenido mucho eco la bandera blanca con la cruz de San Andrés en azul (enseña de la Armada) y otra bandera imperial negra, amarilla y blanca.
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Belfast. El premio Nobel y político católico más notable de Irlanda del Norte, John Hume, renunció hoy a la legislatura de su país, debido al exceso de trabajo y a su precario estado de salud.
Hume, de 63 años, dijo hace varios meses que planeaba renunciar a la Asamblea de Irlanda del Norte, una institución central establecida según el acuerdo de paz de 1998.
Hume fue una inspiración crucial de ese arreglo, que propuso la formación de un gobierno conjunto católico-protestante en Irlanda del Norte que colaborara formalmente con la vecina República de Irlanda.
Pero Hume tuvo poca participación en los trabajos cotidianos de la asamblea desde su formación hace dos años. Tampoco aceptó el puesto católico de mayor nivel dentro del gobierno compartido.
El presidente de la asamblea John Alderdice anunció hoy la decisión de Hume a los legisladores.
Antes de ingresar a la asamblea Hume era miembro de los Parlamentos europeo y británico como líder del principal partido católico irlandés. Las conjeturas sobre su capacidad para cumplir todas esas responsabilidades se intensificaron desde agosto cuando sufrió problemas intestinales.
La campaña de tres décadas de Hume por alcanzar un cese al fuego y un acuerdo político en Irlanda del Norte fue reconocida en 1998, cuando compartió el premio Nobel con David Trimble, el político protestante que hoy encabeza, junto con un católico, el gobierno compartido.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.