Buenos Aires, 5 ago (EFE).- El Gobierno de Argentina descabezó al Servicio Penitenciario Federal con el pase a retiro de 69 altos funcionarios de prisiones, cinco de ellos de la máxima jerarquía, por corrupción y otros delitos, informaron hoy fuentes oficiales.
El ministro de Justicia, Gustavo Béliz, dijo en rueda de prensa que "muchos" de los carceleros cesados están procesados por enriquecimiento indebido, homicidios y torturar a reclusos.
El titular de Justicia indicó que el retiro de los 69 funcionarios, la mayoría directores de prisiones o en cargos de responsabilidad, forma parte de un plan de "profunda reestructuración" del sistema penitenciario, una de las instituciones más desprestigiadas del país.
"Era una deuda pendiente con la sociedad", destacó Béliz al justificar la reorganización del sistema carcelario en Argentina, del cual dijo que "en muchas ocasiones acerca el infierno a la tierra", por el hacinamiento y malos tratos que sufren los presos.
Aludió también al dicho popular de que las cárceles son "escuelas de delincuentes" al sostener que "si no se resuelve la situación del sistema carcelario tampoco se podrán revertir" los altos índices de delincuencia en Argentina.
El secretario de Justicia y Asuntos Penitenciarios, el ex fiscal Pablo Lanusse, dijo, por su parte, que investiga el caso de un recluso que ha denunciado por corrupción a guardianes de cárceles y que apareció asesinado la semana pasada en su celda.
De los seis inspectores generales que conducían el Servicio Penitenciario Federal, "cinco han sido pasados a retiro" por "no haber cumplido debidamente con sus funciones", entre ellas "proteger la vida de los presos", destacó el Lanusse.
Varios jueces y fiscales denunciaron casos de carceleros que trafican drogas y otras mercancías entre los reclusos y que muchos presos, en complicidad con los directores de prisiones, gozan de "permisos especiales" para salir a robar. EFE
A poco de asumir el pasado 25 de mayo como presidente de Argentina, Néstor Kirchner, relevó a los mandos del Ejército, Marina de Guerra y Fuerza Aérea y también de las policías Federal y de la provincia de Buenos Aires. EFE
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