Marcelo El Chino Ríos cumple 25 años el próximo martes 26 y ese día se casará con la costarricense Giuliana Sotela Acuña, una niña rica de 17 años, con la que el famoso tenista chileno mantiene una relación desde hace dos años y medio.
La noticia ha ocupado páginas y páginas en la prensa chilena que se ha interesado en especulaciones y verdades de una de las bodas más sonadas de los últimos años.
Todo empezó en el rancho de Nick Bolletieri, en Florida, cuando la joven costarricense se instaló con su madre Alexandra Acuña. Su padre, Mario Sotela Blen, había pensado convertir a la mayor de sus hijas en una campeona de tenis, una de sus pasiones.
Ríos, que entonces tenía 21 años, se fijó en su vecina, una delgada rubia que vivía en el departamento de al lado y que acostumbraba pasear los perros por los jardines de aquella academia deportiva. La costarricense era entonces una adolescente de 13 años.
El resto de este cuento de hadas ha estado salpicado por referencias en la prensa, persecuciones de los paparazzis, visitas de la pareja a nuestro país (siempre huyendo de los periodistas) y desmentidos por parte de Marcelo en los medios.
En junio de 1999 Giuliana amenazó con interrumpir la relación, luego de que el tenista, en aquel momento el número nueve en la clasificación mundial, apareció en la portada de la revista chilena Cosas, bailando con una muchacha en una discoteca de París, la Bus Palladium.
La prensa dijo que el tenista salió a la pista y en pocos minutos esta Salomé del ritmo tropical se abalanzó sobre él sorprendiéndolo por la espalda. Ella agitó su cintura mientras La vida loca chillaba en los parlantes.
Una semana después el tenista convocó a los periodistas y declaró, con los ojos aguados, que si su novia volvía con él estaba dispuesto a casarse con ella. Ríos, quien tiene fama de hosco y grosero, sorprendió a todos cuando se puso a llorar en la conferencia de prensa. Sus padres, sus amigos y hasta su entrenador intercedieron para que la pareja arreglara sus cosas.
Pero a finales de octubre pasado, tras una pobre campaña deportiva que incluyó muchas lesiones y lo hizo descender al número 35 del escalafón mundial, Ríos anunció que se casaría con Giuliana el 26 de diciembre, poco antes de iniciar su preparación para la próxima temporada.
Muy húmedo
Marcelo ha visitado Costa Rica en varias oportunidades, sin embargo, siempre se ha mostrado escurridizo con la prensa. En diciembre del año pasado un equipo periodístico lo buscó en el hotel Playa Conchal. En esa oportunidad, Ríos ordenó a la seguridad del hotel que detuviera al fotógrafo de La Nación , Carlos Borbón.
Sus visitas al país son totalmente privadas; además, al chileno no le gustan estas tierras del bosque tropical: "No me gusta la humedad de Costa Rica, me hace transpirar mucho, y Giuliana sabe eso". Además, en enero, Jorge Ríos, el suegro, en una entrevista con la revista chilena Caras , se mostró preocupado por la "delgadez" de la muchacha, pero la describió como una chica simpática, tranquila y muy enamorada.
En el comentario negativo dijo: "Todos pedimos cosas normales muy ricas y ella pidió solamente una ensalada de lechugas. Entonces yo me quedé muy preocupado pensando que a lo mejor esta niña puede estar anoréxica. Eso es peligroso en las jovencitas".
Sin embargo, ahora las cosas parecen ir mejor y los padres de los novios se han reunido en varias oportunidades para discutir los detalles de la boda.
Giuliana es egresada del Country Day. Luego se fue al rancho escuela de Nick Bolletieri, en Bradenton, Florida. De esta misma academia salieron figuras mundiales del tenis como Andrea Agassi y el mismo Marcelo Ríos. Una vez que terminó sus estudios allá, se trasladó a San José, donde se matriculó en una universidad para estudiar arquitectura.
Una de las anécdotas recientes cuenta que su padre le compró un moderno auto deportivo Audi TT aquí en Costa Rica, y cuando se enteraron los distribuidores en Chile, le regalaron uno igual.
Otras informaciones que han trascendido aseguran que el grupo Éditus amenizará la boda y que habrá un vuelo especial a Chile para trasladar a familiares y amigos de la novia.
El padrede la novia
Giuliana es hija del empresario Mario Sotela Blen, un hombre de 45 años, que desarrolla proyectos cinematográficos.
Tiene negocios con el grupo Repretel, al cual le alquila los canales propiedad de su familia.
Éntre sus filmes sobresalen Higlander y Higlander II , con Sean Connery y Christopher Lambert. Luego seguirá El expresso de medianoche II y El Che , acerca del guerrillero, la cual tiene un presupuesto de $45 millones.
Es propietario de "Sotela Pictures", una compañía encargada de promover filmaciones en Costa Rica, como sucedió con 1492 . Otros hijos suyos son: Mario Franccesco Sotela Polk y Stéfano Sotela Casey.
Mario tiene una finca en Liberia, La Catarata, donde construye un zoológico.