Nueva York. Los reportajes que varios medios estadounidenses divulgaron sobre conflictos armados -en especial, sobre la guerra contra Iraq- fueron galardonados el pasado lunes con los premios Pulitzer en el ámbito del periodismo.
La cobertura periodística de conflictos bélicos estuvo muy presente en la última edición de los prestigiosos premios, otorgados por la Universidad de Columbia en 21 categorías.
El premio en la categoría de "reportaje internacional" fue para el reportero Anthony Shadid, de The Washington Post, por la información que envió y por el riesgo personal que asumió en la guerra de Iraq.
David Leeson y Cheryl Díaz, del Dallas Morning News, fueron premiados por "fotografiar la violencia y la intensidad de la guerra con Iraq".
En cuanto a otros conflictos, la fotógrafa Carolyn Cole, de Los Angeles Times, recibió un galardón por su mirada a los efectos de la guerra civil en Liberia.
Los periodistas Michael D. Sallah, Mitch Weiss y Joe Mahr, de The Blade, Ohio, ganaron por su reportaje de investigación sobre las atrocidades cometidas por la "Tiger Force", una unidad de élite estadounidense, durante la guerra contra Vietnam.
Valiente labor
Los Angeles Times fue el medio más galardonado en esta edición, con un total de cinco Pulitzer, seguido del The Wall Street Journal, con dos premios.
Además de la guerra de Iraq, Los Angeles Times fue premiado por su cobertura de los incendios del pasado verano en California y por un trabajo sobre los problemas en la gobernación de ese estado, así como por su investigación sobre el crecimiento de los grandes almacenes Wal Mart, los mayores del mundo.
The Wall Street Journal, por su lado, obtuvo el reconocimiento por una investigación sobre los aneurismas y por una serie de reportajes sobre las preferencias de las universidades en la admisión de alumnos.
The New York Times obtuvo solo un premio, aunque es el de mayor prestigio. Se trata del galardón al servicio público, que recayó en David Barstow y Lowell Bergman, por un reportaje sobre accidentes laborales en las empresas de Estados Unidos.
Entre los premios no periodísticos destacaron los recibidos por Edward P-Jones en la categoría de ficción por el libro El Mundo Conocido; Doug Wright, en drama, por Yo soy mi propia esposa; William Taubman, en biografía, por Khrushchev: el hombre y su era, y Franz Wright, en poesía, por Caminando hacia Marthas Vineyard.
En música el Pulitzer recayó en Tempest Fantasy, del compositor Paul Moravec, y, en la categoría de no ficción, en Gulag: Una historia, de Anne Applebaum. Para la última edición de estos premios se presentaron 2.000 aspirantes y los galardonados fueron elegidos por 20 jurados.