Madrid, 7 nov (EFE).- Cuatro mil refranes utilizados y conservados por los judíos españoles, los sefarditas o judíos que abandonaron España tras el decreto de 1492, han sido reunidos por el profesor Jesús Cantera en su "Diccionario del refranero sefardí".
En el libro figuran, entre otros, refranes como "Quien siembra en su juventud, recoge en su vejez", "A la madrastra, el nombre le basta", "Marido celoso, no tiene reposo", "Se fueron los anillicos, quedaron los dedicos".
La obra, publicada por Akal con el subtítulo de "Colección de refranes y frases hechas del judeoespañol, con su correspondencia o traducción en español y en francés", va acompañada por un léxico sobre las palabras que, aunque conservadas por los sefarditas, no se utilizan ya en el castellano actual.
Cantera, que acompaña la obra de un prólogo en el que explica quiénes fueron los sefarditas, sus diferencias con los asquenazís, recogió material para este diccionario de sus viajes por Marruecos, Tanger y Tetuán, y de sus contactos -mediante el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España- con sefarditas, entre ellos, el gran rabino de Buenos Aires.
En algunos casos, los refranes son de influencia cristiana, otros están directamente influidos por la Biblia, en algunos puede detectarse la cultura griega o latina, pero muchos están mezclados con elementos de las culturas de los países o ciudades que acogieron a los sefarditas, caso de Marruecos o Salónica.
Es particularmente importante el caso de Turquía, porque entre los refranes sefarditas existen muchas palabras turcas adaptadas a los primitivos refranes trasladados desde España.
En la actualidad, según Jesús Cantera, la lengua, las coplas y los romances del sefardí "se están perdiendo" como consecuencia de los cambios que han sufrido los sefarditas tras la Segunda Guerra Mundial y su integración en Israel, Norteamérica o los países de Latinoamérica.
Algunos de los que nos proporcionaron los refranes, puntualizó Jesús Cantera, "decían que no recordaban" y necesitaban acordarse de "cómo lo diría mi madre, o mi abuela". EFE
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