Nueva York. La mayor empresa tabacalera del mundo, Philip Morris Co., probará una boquilla microelectrónica que elimina el tabaco y la ceniza de los cigarrillos, afirmó ayer el diario The New York Times.
El próximo mes la empresa pondrá a la venta la boquilla Accord, en varios mercados de estudio de Estados Unidos y Japón.
Al contrario que los cigarrillos regulares, la boquilla Accord, que sirve además como encendedor y funciona con pilas, hace que el tabaco arda solamente cuando es aspirado. Los fumadores deben llevarse a los labios la totalidad del artefacto cuando aspiran, según el diario.
La boquilla eliminará el humo de los cigarrillos que causa el 90 por ciento de los gases que respiran los no fumadores. Sin embargo, los fumadores seguirán inhalando la misma cantidad de breas y nicotina de los cigarrillos convencionales livianos como los de las marcas Merit y Virginia Slims.
Estos cigarrillos costarán $2,75 (¢660) por paquete. La boquilla, un recargador de las pilas y un paquete de prueba serán vendidos en una cajita por $50 (¢12.000), dijo el periódico.
El producto no será puesto a la venta en forma generalizada hasta dentro de un año.
John Nelson, directivo de la Philip Morris, afirmó al New York Times que el Accord atraerá a "muchos fumadores que voluntariamente evitan el hábito en su casa o en el automóvil porque le desagrada a su cónyuge".
Sin embargo, los detractores del producto sostienen que es un ejemplo más de hasta qué punto la industria tabacalera intenta hacer que sea socialmente aceptable un hábito peligroso.
"¿Quién va a utilizar un artefacto complicado y caro como este si no es adicto?", aseveró Richard Daynard, presidente del Tobacco Products Liability Project de la Facultad de Derecho de la Universidad de Boston.