Los priones se han convertido en un verdadero reto para el mundo científico. Esos pequeños agentes infecciosos son los responsables de causar terribles enfermedades en los mamíferos, entre ellos estamos nosotros, los humanos. Quizás el mal más conocido causado por un prión es la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob; la versión humana de encefalopatía espongiforme bovina, conocida popularmente como la enfermedad de "las vacas locas".
Lo curioso con los priones es que han roto con las reglas establecidas hasta hace unas décadas por la biología. ¿Por qué? Porque a diferencia de los virus que tienen genoma y por lo tanto ADN; los priones no, son solo pequeñas proteínas cadenas de aminoácidos que, por lo general, son fabricadas por lo genes las que por sí solas son los agentes de una infección, algo que ha sido difícil para el mundo científico de comprender.
¿Cómo puede una proteína actuar sola, hacer de agente de infección o heredar una enfermedad, sin genes que la fabriquen o codifiquen? Ese es el gran enigma de los priones.
Curiosas proteínas
Al parecer, lo que hacen estas pequeñas proteínas es unirse a otras proteínas generadas por el genoma
del mamífero, y, de alguna forma, logran que estas "buenas" proteínas se transformen en "malas".
En los humanos, eso parece suceder en una proteína la PrP, que es formada por un gen en el cromosoma 20.
"Los priones rompen montones de dogmas en la biología, son proteínas codificadas por el mismo genoma pero que por razones diversas, cambian de forma y al cambiar obtienen características bioquímicas diferentes y funciones diferentes que generan la enfermedad", explica Libia Herrero, especialista en virología y decana de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica.
Otro dato curioso de estos priones es que pueden causar enfermedades que se heredan genéticamente, y también pueden ser transmitidos por vías infecciosas, igual que un virus.
Por ejemplo, el mal de Creutzfeldt-Jacob normalmente se presentaba en personas mayores, con una incidencia de uno en un millón de personas, y es transmitido por herencia.
Sin embargo, esa enfermedad también puede ser transmitida como una infección. En 1986, una epidemia de la enfermedad de "las vacas locas" apareció en el ganado de Gran Bretaña. Una década después, se presentaron 150 casos del mal en humanos, aparentemente adquirido de la ingesta de carne infectada.
Las primeras descripciones de los priones se dieron en la década de los años setenta, desde entonces las investigaciones han ido en busca de comprender cómo funciona el mundo de los priones para intentar buscarle una cura a los males que causan.
Hace un mes, la revista Science publicó dos trabajos que describen cómo es que los priones dañan las neuronas; esto es un gran paso para comprender estos agentes infecciosos.
Cerebros esponjosos
El cerebro de una víctima que ha muerto por una enfermedad causada por priones, está lleno de cúmulos de la proteína "mala" que generan estos agentes infecciosos.
De alguna forma, esas proteínas "malas" matan las neuronas. Cómo sucede eso es lo que que han logrado explicar científicos del Whitehead Institute del Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Los investigadores Susan Lindquist y Jiyan Ma demostraron cómo pequeñas cantidades de la proteína PrP, acumulada en el citoplasma de la célula, mata las neuronas, tanto en cultivos humanos como en modelos animales.
Los ratones, observados en el experimento, desarrollaron neurodegeneración y pérdida de control de los músculos, similar a lo que sucede con pacientes con Creutzfeldt-Jacob y otras enfermedades que son causadas por priones.
Todo está en el doblez
Las proteínas son la base de la vida, ellas son las que hacen funcionar esa gran máquina, nuestro cuerpo. Como si fueran hojas de papel que se doblan para formar figuritas de origami, las proteínas se doblan, creando complejas estructuras.
Cuando una proteína se dobla incorrectamente, la célula la identifica y la desecha.
En el caso de la proteína PrP, cuando está mal doblada, la célula no la transporta a su superficie, su destino habitual. Por el contrario, la célula identifica el error en esa proteína y la envía al citoplasma. Ahí, los proteasomas actúan como "camiones de basura", que eliminan esas proteínas mal dobladas. Sin embargo, con la edad, esos "camiones de basura" pierden su efectividad y dejan de hacer el trabajo. Por ello la proteína mal doblada empieza a acumularse en el citoplasma.
Esas acumulaciones, según observaron las investigadoras, en unos casos mataban a la neurona, y en otras formaban cúmulos de proteína mal doblada que al cabo del tiempo también terminaban por matar a la célula. Gracias a estas observaciones, se sabe, por primera vez, cuál es el mecanismo que utilizan los priones para matar las neuronas.
Es solo un paso más en la comprensión del mundo de estos agentes infecciosos. Aún falta más por saber, pero sí es una aproximación a la búsqueda de una solución terapéutica a estas terribles enfermedades.
Priones en humanos
Existen varias enfermedades causadas por priones en los seres humanos. Todas causan pérdida del control motoro del cuerpo, demencia, parálisis y muerte. Estás son algunas:
El mal de Creutzfeldt-Jakob. La demencia es común en esta enfermedad, es un mal drástico que suele matar a la persona al cabo de un año. Es hereditaria e infecciosa.
El síndrome Gerstmann-Straussler-Scheinker. Suele aparecer alrededor de los 50 años, no es común la demencia y la enfermedad puede durar varios años. Es hereditaria e infecciosa.
Insomnio fatal familiar. Se caracteriza por un daño severo del tálamo.
Síndrome de Alpers, este abarca todas las enfermedades que suceden en infantes, por causa de los priones.
Fuente: Principles of Molecular Virology de Alan J. Gahm.