Guatemala La relatora especial de la ONU sobre la venta de niños, prostitución y pornografía infantil, la filipina Ofelia Calcetas Santos, dijo hoy que hay indicios de la existencia del tráfico y comercio sexual de infantes en Guatemala.
Calcetas recomendó al gobierno impulsar la aprobación de leyes más estrictas que garanticen los derechos de la niñez en Guatemala.
Al hacer un análisis preliminar de su gira, que comenzó el pasado lunes, la relatora dijo que existen indicios de que los niños guatemaltecos son objeto de venta y que en ciertas partes del país están "profundamente involucrados en la prostitución".
Calcetas explicó en una rueda de prensa que su visita al país, por invitación del gobierno que preside Alvaro Arzú, persigue liberar a los niños que son explotados y evitar que otros caigan en esa situación.
La funcionaria de las Naciones Unidas expresó su principal preocupación por el grado de prostitución infantil y venta de niños, que se registra en la capital.
"Puedo decir con cierto grado de certeza que el problema de la venta de niños en la capital está vinculado con las adopciones internacionales", sostuvo Calcetas, tras señalar que no ha tenido indicios de que exista pornografía infantil, aunque ello no significa que no exista porque es "más fácil de ocultar".
Explicó que ha tenido informes gubernamentales y de organizaciones privadas en el sentido de que altos funcionarios y esposas de militares están involucrados en el negocio de las adopciones privadas.
Calcetas comentó que el siglo XX no ha sido tan bondadoso para con los niños debido a ciertos factores, como las guerras a nivel mundial e internas que han dejado heridas "difícil" de cicatrizar.
También por los adelantos tecnológicos que son capaces de infligir daños irreparables, y la globalización y desaparición gradual de las fronteras, por lo que los Estados tienen que adoptar medidas a fin de que los niños sean menos expuestos a esos problemas.
La relatora señaló que la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la ONU en noviembre de 1989, y que Guatemala fue uno de los 10 primeros países en ratificarla, compromete a los estados a tomar medidas que impidan el tráfico y el secuestro de niños.
"Los problemas que acosan a los niños son tan numerosos que ningún gobierno puede responder por sí sólo y se requiere de la colaboración de todos los sectores" para afrontarlos, subrayó.
El gobierno de Guatemala tiene una función específica que desempeñar y es la de encabezar el esfuerzo para lanzar iniciativas que favorezcan a la niñez, apuntó.
En ese sentido, dijo que se recomienda a Guatemala la aprobación de leyes más estrictas para proteger a los niños, sobre todo de una ley de adopciones que impida la venta de infantes.
"Es sumamente importante que se revisen las leyes vigentes sobre las adopciones y se enmienden (sus errores) para proteger a los niños", añadió, al señalar que Guatemala todavía no ratifica la Convención de La Haya sobre adopciones internacionales, que entre otros asuntos prohíbe el derecho de lucrar con los infantes.
Indicó que las autoridades gubernamentales le han entregado una copia del Código de la Niñez y la Juventud aprobado por el Congreso pero que todavía no entra en vigencia.
"Voy a analizarlo para saber si cumple con las disposiciones de la Convención y para ver si es viable para la situación guatemalteca", anotó Calcelta, quien hace tres años fue nombrada en el cargo por las Naciones Unidas.
Además de la prostitución infantil que se observa en las calles de la capital, Calcetas aseguró que el abuso de las drogas es "otro cáncer que está consumiendo a la niñez".
Aclaró, sin embargo, que no ha podido determinar si los niños están en la prostitución para comprar estupefacientes, o si son drogados para incorporarlos a ese flagelo, pero o se les puede tildar porque ellos son víctimas, expresó.
Calcetas dijo que su informe sobre la visita que realiza a Guatemala y que terminará el próximo fin de semana, y en el que estarán establecidas oficialmente las recomendaciones al Estado guatemalteco, lo entregará a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en abril del 2000.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.Fuente: agencias.