Grozny. Los combates prosiguieron este miércoles por segundo día consecutivo dentro de Grozny, mientras que rusos y chechenos evocaban la posibilidad de negociaciones, el menos para garantizar la evacuación de los civiles en la capital independentista sitiada.
El presidente checheno, Aslan Masjadov se declaró dispuesto la mañana del miércoles, en una entrevista concedida a la agencia rusa Interfax, a llegar con Moscú a "un importante acuerdo que tome en cuenta los intereses de la potencia mundial que es Rusia", para poner término a la guerra.
Unas horas más tarde, en una declaración para la AFP, su portavoz, Said-Selim Abdulmuslimov, precisó sin embargo que la independencia de Chechenia "no podía ser objeto de nigún mercadeo".
Del lado ruso, el ministro de Situaciones de Emergencia, Serguei Shoigu, había hecho saber a comienzos de la semana que estaba dispuesto a reunirse con Masjadov, pero únicamene para discutir la suerte de los 20 ó 30.000 civiles que se hallarían aún en Grozny.
Este miércoles, la agencia oficial rusa, Itar-Tass, citando fuentes informadas, señaló que se "estudiaba" un encuentro entre Masjadov, Shoigu y Knut Vollebaek, presidente en ejercicio de la OSCE, que visita la región.
La posición de Moscú no ha variado empero: ninguna negociación política será posible con los chechenos en tanto los "bandidos y terroristas" no hayan sido aplastados. Rusia rechaza además cualquier intervención exterior en la búsqueda de una salida política y sólo concede a la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) el derecho de aportar ayuda humanitaria.
Masjadov por su lado había insistido en reunirse con el presidente OSCE, quien en la fecha visitará las zonas bajo control ruso en Chechenia.
"Si Europa está preocupada por la suerte del pueblo checheno, el presidente de la OSCE no debe escuchar únicamente a la parte que bombardea a civiles en aldeas y ciudades, sino también al presidente de Chechenia", declaró.
Según el jefe del servicio ruso de Migraciones, Vladimir Kalamanov, 1.500 personas abandonaron Grozny desde el pasado 6 de diciembre a través de los corredores de seguridad instaurados por las fuerzas rusas. Sólo quedan entre 20.000 y 30.000 civiles en la capital chechena, estimó Kalamanov.
La comandancia militar rusa afirmó este miércoles que no habrá asalto contra Grozny en tanto un solo civil se encuentre en el lugar.
"No habrá ningún bombardeo, ningún asalto, ninguna operación masiva sobre Grozny en tanto quede allí un solo habitante", afirmó el general Valeri Manilov, número dos del estado mayor ruso.
En su entrevista a Interfax, Masjadov señaló que los civiles no podían salir libremente de Grozny debido a que continuaban los disparos de artillería y los bombardeos aéreos, que según él dejan "cada día 100 muertos".
Esta versión fue matizada por sus servicios, que el miércoles por la tarde declararon que un centenar de civiles habían muerto en los últimos tres días, con lo que es difícil hacer el balance de los últimos bombardeos rusos.
Los disparos de artillería proseguían la tarde del miércoles sobre Grozny, en tanto que continuaban los combates en los barrios del este de la ciudad, en Jankala y Staraia Sunja.
El jueves y viernes próximos, el ministro ruso de Relaciones Exteriores ruso, Igor Ivanov, corre el riesgo que hallarse aislado en Berlín ante sus colegas del G8, que critican la intervención rusa en Chechenia.
Por una ironía del destino, este G8 -el último de la presidencia alemana de esta instancia, y que reúne a los siete países más industrializados (Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña y Canadá) más Rusia- estará oficialmente dedicado a la "prevención de conflictos".
Este tema fue sugerido por Alemania en junio, en Colonia, cuando el mundo tenía los ojos aún puestos en Kosovo, y mucho antes de la intervención de las tropas rusas en la república independentista del Cáucaso del norte.
París y Berlín al parecer hablarán claramente a Ivanov sobre Chechenia. El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, se expresará "con toda franqueza" al respecto, anunció en Berlín. París lo hará de forma "clara y nítida", según la portavoz del Quai d'Orsay, Anne Gazeau-Secret.
En Bruselas, este miércoles, la OTAN condenó a Rusia por las amenazas que profiere contra "civiles no armados" en Chechenia pero no aludió a sanciones contra Moscú, al término de una reunion semestrial de los 19 cancilleres de la Alianza Atlántica.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.