
Pekín. Reuters. Un tribunal de apelaciones chino mantuvo el fallo de una corte que prohibió a una compañía vender parcelas en la Luna, al considerar que los “cuerpos celestes” no pueden ser propiedad de nadie, informaron el pasado fin de semana medios estatales.
La Embajada Lunar en China, una compañía con sede en Pekín que vendió parcelas de terreno lunar a individuos, había demando a la Administración de Industria y Comercio de Pekín, que revocó su licencia empresarial y le multó con 50.000 yuanes en octubre del 2005.
El tribunal del distrito de Haidian falló contra la compañía en noviembre del 2005.
El viernes, el tribunal de apelaciones de Pekín mantuvo la sentencia, según dijo la agencia de noticias Xinhua.
La sentencia citó un tratado internacional firmado por el Gobierno de China en 1983.
“El tratado establece que el espacio exterior, incluyendo la Luna y otros cuerpos celestes, no están sujetos a ninguna aprobación nacional que reivindique la soberanía, por medio del uso, ocupación u otros medios (...) la exploración y uso del espacio exterior deberá desarrollarse en beneficio e interés de todos los países”, dijo Xinhua.
La compañía ofrecía vender a individuos un acre de terreno lunar por 298 yuanes.
“En tres días que estuvo abierto el negocio, se informó que que 34 clientes compraron 49 acres de terreno, reportando a la compañía 14.000 yuanes”, según se indicó a la prensa.
En Estados Unidos y otras naciones las ventas de terrenos lunares se ha constituido en una especie de práctica normal, según se recordó en medios de prensa chinos.
Los chinos en todo el mundo celebran el 6 de octubre el Festival del Medio Otoño, en el que la Luna es la gran protagonista.
El festival es celebrado desde hace más de 4.000 años y está asociado a la leyenda de Chang E, una heroína que voló desde la Tierra a la Luna y se quedó a vivir allí.
La leyenda dice que el 6 de octubre, con la enorme Luna llena, se puede ver la silueta de Chang E, lo que festejan los chinos.