Expresado con lenguaje técnico: reactivar la economía. Dicho con palabras comunes y corrientes: impulsar la producción y, por ende, el empleo en el sector privado.

No importa de qué manera se manifieste, lo importante es que se trata de una misma cosa: el gran reto que debe afrontar el nuevo ministro de Economía, Industria y Comercio, José León Desanti, cuando inicie funciones el lunes próximo.
Tal es la opinión de Antonio Burgués, presidente de la Cámara de Exportadores, y de Carlos Federspiel, máximo dirigente de la Cámara de Comercio.
En opinión de Burgués, los balances macroeconómicos -la gran preocupación del Gobierno durante los dos primeros años de gestión- son muy importantes, pero no debe dejarse de lado el crecimiento de la industria y la generación de más fuentes de trabajo.
Lo anterior se logra, según Federspiel, cuando el Gobierno dicta políticas claras y sostenibles que conduzcan hacia condiciones como créditos más bajos, infraestructura idónea y reducciones sustanciales en las tarifas de los muelles.
Federspiel también aboga para que se ejerza una eficiente defensa del consumidor, mediante la divulgación de toda la información necesaria para que este pueda seleccionar lo mejor del mercado.
Así lo expresaron ayer ambos representantes empresariales cuando fueron consultados por La Nación sobre las prioridades que deberá atender Desanti.
También se le pidió una opinión a Thelmo Vargas, exministro de Hacienda; a Daniel Richmond, presidente de la Cámara Nacional de Comerciantes Detallistas, y a Rodrigo Alberto Carazo, defensor de los habitantes.
Para Vargas, lo primordial es que el Ministerio de Economía, Industria y Comercio promueva una verdadera competencia tanto en el mercado local como en el internacional.
"Este Ministerio ha limitado el comercio internacional mediante aranceles altos y ahora, con el proceso de globalización, hay que incorporarse a la competencia internacional. Tampoco hay que depender del control oficial de precios, sino dejar que estos sean fijados por la oferta y la demanda", manifestó.
En opinión de Richmond, el principal desafío de Desanti consistirá en lograr que los pequeños y medianos empresarios sean sujetos de créditos con tasas de interés preferenciales, que les permitan modernizarse para enfrentar la globalización.
Mientras tanto, Rodrigo Alberto Carazo le recomendó a Desanti establecer como regla de oro escuchar a los habitantes, "que exigen contar, en lugar de ser contados".
Colaboró con esta información Emilia Mora, redactora de La Nación.