Jesús de Tavarangüé (Paraguay), 16 ago (EFE).- El heredero de la Corona española, el Príncipe Felipe de Borbón, visitó hoy las ruinas de las antiguas misiones jesuíticas situadas en el sur de Paraguay, rehabilitadas gracias a la cooperación española.
El Príncipe de Asturias quiso conocer personalmente los proyectos que lleva adelante la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) en las misiones ubicadas en las localidades de Trinidad y Jesús de Tavarangüé, a unos 370 kilómetros de Asunción, antes de regresar a España tras permanecer tres días en Paraguay.
Don Felipe de Borbón llegó el pasado jueves a Asunción para asistir en representación de España al acto de investidura de Nicanor Duarte, que ayer, viernes, se convirtió en el quinto presidente desde la instauración del proceso democrático en Paraguay, en 1989.
En la ceremonia estuvieron presentes, además, nueve jefes de Estado y casi 100 delegaciones extranjeras.
El Príncipe paseó durante la mañana entre los restos de dos de las reducciones que la Compañía de Jesús fundó en Paraguay entre 1587 y 1768, fecha en que fueron expulsados del país.
En su visita fue acompañado por la nueva secretaria paraguaya de Turismo, Evanny Gallegos, y el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica de España, Miguel Angel Cortés, entre otras autoridades.
La cooperación española trabaja desde 1991 en la rehabilitación arquitectónica y recuperación de restos arqueológicos en Jesús de Tavarangüé, patrimonio histórico de la humanidad, en virtud de un convenio suscrito por ambos países en esa fecha, que se vio reforzado en 1997 por el apoyo técnico de la Comunidad de Madrid.
Tanto esta misión como la de Trinidad forman parte, por otra parte, del proyecto arquitectónico "Reconocimiento del Espacio", ideado por el artista mexicano Luciano Matus y que se lleva a cabo, además, en Guatemala, Perú, México y Colombia con el patrocinio de la AECI.
El proyecto artístico busca definir un espacio visual por medio de un fino cable de zinc que entrelaza los muros de los restos de las antiguas iglesias para recrear los arcos que debieron haber existido en el espacio hoy en día descubierto, y que se cierra en sus dos extremos, sin tocarse, por dos imanes.
Docenas de personas se acercaron a las inmediaciones de las misiones visitadas para ver al Príncipe de Asturias, que saludó y se fotografió con varios de los presentes.
El Príncipe inauguró ayer un centro de acogida para mujeres solteras en la capital paraguaya también financiado con fondos de la cooperación española y la reapertura del emblemático centro cultural Juan de Salazar, dependiente de la Embajada de España en Asunción. EFE
jlp/ag/tg