DE CORAZÓN. Rebeca Alemán Solano, cartaguita de origen y de ánimo, tal vez sea más conocida como Paulina, o Pau, la chica más coqueta de La Pensión
En televisión es una chica guapa, coqueta e insolente, que siempre juega de viva, capaz de quitarle el novio a cualquiera, por lo que se pasa haciendo trampas por todo: es su naturaleza. Es la conocida “clava puñales” del programa La Pensión: Paulina o solo Pau, como usted prefiera. En la vida real, ella es Rebeca Alemán Solano, quien se sintió atraída y subyugada, desde niña, por la actuación.Sin embargo, sus padres la preferían como ejecutiva de una empresa, por lo que Rebeca guardó sus ansias de actriz en una mochila, por lo menos hasta los 18 años, cuando estudió en el Taller Nacional de Teatro.Para ella fue como renacer, por eso cuando estuvo en un escenario sintió como que daba sus primeros pasos.Gracias a ellos, Rebeca se convirtió en Paulina, metamorfosis a pura tele. Como Pau, es capaz de provocar en los televidentes las más distintas reacciones: entre amor y odio. Como Rebeca, dice: “Eso nada tiene que ver con mi vida real”, desde que nació en Cartago en 1982, y menos ahora que estudia Psicología en la Universidad de Costa Rica. Más bien, a Rebeca le gusta estar “ojo al Cristo” con la situación política y social del país: no anda por ahí coqueteando, aunque tiene con qué.Los fines de semana, esta joven actriz se pone “turística” y trabaja en Pueblo Antiguo. Entre tanto vaivén, Rebeca no tiene tiempo para novios. Más bien, insiste en que se siente metida en una sociedad llena de clones, pero son clones de Paulina y no de Rebeca. Lo cierto es que, entre la actriz y el personaje, hay pocas cosas en común. ¿No es esta la vida de los actores y de las actrices?