Wichita (EEUU), 1 mar (EFE).- Dennis Rader, el presunto asesino en serie conocido como "BTK", y detenido después de casi 31 años de búsqueda, fue acusado hoy de 10 asesinatos en una comparecencia judicial por vídeo-conferencia desde el penal donde está recluido.
Rader, un empleado municipal de 59 años de Park City (Kansas), fue detenido el 25 de febrero pasado bajo sospechas de ser el autor de diez asesinatos ocurridos en la ciudad de Wichita entre 1974 y 1991.
En su comparecencia de sólo cinco minutos por medio de un circuito cerrado de vídeo, el juez Greg Waller leyó a Rader los diez cargos de asesinato en primer grado que se le imputan.
El magistrado también comunicó al recluso, que habló desde el penal del condado Sedgwick, que le había fijado una fianza de 10 millones de dólares y nombrado un abogado defensor de oficio.
Las comparecencias por vídeo son una práctica común en las audiencias iniciales de los tribunales estadounidenses en casos de sospechosos de asesinato.
Rader, que se había autodenominado "BTK", un apodo que tomó de las iniciales de las palabras en inglés "bind, torture, kill" (atar, torturar y matar), que era lo que hacía con sus víctimas, no mostró ninguna emoción al serle leídos los cargos.
Se limitó a decir "sí" cuando el juez Waller le preguntó si había entendido la naturaleza de las acusaciones.
Al final de la audiencia preliminar simplemente dijo al magistrado: "gracias, señor". El juez fijó la próxima audiencia para el próximo día 15.
Según las investigaciones llevadas a cabo por las autoridades federales y de Wichita, donde ocurrieron la mayoría de asesinatos que se atribuyen Rader, este fue detenido después de la verificación de una serie de evidencias incluidas pruebas genéticas.
Las pesquisas se reanudaron después de que el presunto asesino envió, tras 27 años de silencio, cartas a la policía y medios de comunicación, con datos sobre los asesinatos.
Los fiscales dijeron que no pueden pedir la pena de muerte en caso de que Rader sea declarado culpable, debido a que los asesinatos ocurrieron antes de 1994, año en que Kansas restableció la pena capital.
Según medios de comunicación de Kansas, el recluso habría admitido haber cometido seis de los 10 asesinatos que se le atribuyen. EFE
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