Bogotá, 25 jun (EFE).- El presidente colombiano, Alvaro Uribe, no retirará sus recientes acusaciones contra Amnistía Internacional (AI) y otras organizaciones no gubernamentales (ONG) de defensa de los derechos humanos, notificó el vicepresidente Francisco Santos.
El alto cargo hizo la declaración en respuesta a una petición en ese sentido que le presentaron delegados de decenas de ONG durante un encuentro cerrado que las partes celebraron la víspera en Bogotá, el primero en el último año.
La solicitud fue formalizada por el director de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), Jorge Rojas, que formó parte de un grupo de cerca de cuarenta líderes de organizaciones de derechos humanos, iniciativas de paz y movimientos sociales invitados por Santos a la reunión.
Rojas dijo hoy que al encuentro también asistieron representantes de la ONU, entre ellos Michael Frühling, director de la oficina nacional de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), junto a delegados de los 24 países que hace un año suscribieron la Declaración de Londres sobre Colombia.
"Fue una reunión lamentable", declaró a EFE el director de CODHES, que explicó la decepción en el "panorama muy crítico de derechos humanos" que, según él, se hizo evidente en la cita y que implica a los grupos armados ilegales y también al Estado.
Además, continuó Rojas, el vicepresidente colombiano respondió de forma negativa a la solicitud de que Uribe "rectificara" sus acusaciones públicas contra AI, las Brigadas Internacionales de Paz y otras ONG.
El presidente sostuvo el pasado día 16 que esas ONG eran "aliadas del terrorismo" por no haber condenado una reciente matanza cometida en el nordeste del país por guerrilleros de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y se afirmó dos días después, luego de que AI rechazara la afirmación.
En el encuentro, el vicepresidente Santos también notificó que el Gobierno no admite que se debata su política de Seguridad Democrática, que las ONG consideran como un nuevo factor de violación de derechos humanos.
"Santos nos dijo que el presidente no se rectifica y que la Seguridad Democrática no se discute", enfatizó el director de la ONG, para quien "en medio de tanta adversidad no es posible construir la confianza mutua que nos pide el Gobierno".
El líder humanitario dijo a EFE que críticas como las de Uribe, que insiste en ellas desde el año pasado, han tenido graves efectos.
"En la reunión informamos de que, durante 2003, 153 líderes de derechos humanos, de sindicatos, las iglesias y periodistas, tuvieron que salir del país", precisó, para destacar que ellos estaban vinculados con cerca de setenta organizaciones , "lo que quiere decir que estamos desmantelando el liderazgo social".
En un comunicado divulgado este viernes, las ONG defendieron que "cumplen una labor legítima de defensa de los derechos humanos, la paz y la democracia, y su disposición de continuar nuestro ánimo de diálogo e interlocución con el Gobierno".
Pero criticaron que "en contraste, la insistencia del Gobierno en manifestarse en contra de las ONG, así como la negativa reiterada a rectificarlas confirman que estas declaraciones no son una salida en falso del gobierno, sino una actitud consciente y sistemática en contra de las ONG". EFE
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