Zagreb, 24 jun (EFE).- El presidente de Serbia, Boris Tadic, visitó hoy, bajo grandes medidas de seguridad, la ciudad croata de Knin, en la que vive una considerable población serbia y que entre 1991 y 1995 fue sede de la rebelde "República Serbia de Krajina".
Tadic hizo esta visita junto con el presidente de Croacia, Stjepan Mesic, en el marco de una visita oficial y como parte de una gira por la región balcánica.
"Hemos venido aquí para apoyar a los serbios a quedarse aquí en sus hogares, al igual que otrora, durante la visita de Mesic a Serbia cuando visitamos lugares poblados por la minoría croata, apoyamos a esos croatas a quedarse a vivir en sus hogares en Serbia", declaró Tadic.
Los dos presidentes se entrevistaron con la alcaldesa y otros altos funcionarios de Knin -una ciudad de 20.000 habitantes, que antes de la guerra alcanzó los 50.000 ciudadanos, la mayoría de ellos serbios- y visitaron además en la aldea de Orlic a serbios que habían sido refugiados pero regresaron a Croacia.
Coincidieron en que el mayor problema para Knin y sus alrededores, tanto tratándose de los serbios como de los croatas, es la floja situación económica en la zona.
Contrariamente a la atmósfera de cordialidad preparada por Mesic para la delegación serbia, la población croata local no ha acogido con simpatías esta visita, según los medios croatas, debido al papel de Belgrado en la pasada guerra.
Los croatas consideran que los planes de Belgrado de crear una gran Serbia y su apoyo a los rebeldes fueron la razón de la guerra que tuvo lugar en Croacia en la pasada década.
La "República Serbia de Krajina", creada por el Ejército serbio-yugoslavo, serbios locales y paramilitares de Serbia sobre casi un tercio de Croacia en 1991, dejó de existir en 1995 cuando el Ejército de Croacia "reconquistó los territorios ocupados" en la ofensiva "Tempestad".
Más de 150.000 serbios huyeron ante la ofensiva a otros países y sólo una parte de ellos ha regresado a sus hogares en los años pasados.
Tadic se reunió hoy en Zagreb también con el primer ministro croata, Ivo Sanader, y representantes de la minoría serbia, y en Knin conversó con representantes locales de la Iglesia ortodoxa serbia. EFE
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