México, 24 jun (EFE).- El presidente de México, Vicente Fox, expresó hoy su rechazo a la pena de muerte para los secuestradores y aseguró que su gobierno está "dando la madre de todas las batallas en contra de la criminalidad".
Al clima de inseguridad que vive México la sociedad está respondiendo con reclamos de eficacia en el combate a la delincuencia y para el próximo domingo está programada una marcha ciudadana contra los secuestros, que tienen al país en el segundo lugar mundial en la ocurrencia de este delito.
"Lo que necesitamos (...) es responder a este reto que nos plantea la criminalidad; tomar esta energía desatada, esta energía ciudadana y llevarla a resoluciones prácticas", dijo Fox sobre la marcha y la atención que la prensa ha dado al caso.
Fox recordó en un encuentro con editores de diarios que en marzo envío al Congreso una propuesta de ley de reforma penal con la que, asegura, se combatirá con mayor eficacia el delito.
"Hay quien hoy, con justa razón, pide pena de muerte, en lo cual nosotros no estamos de acuerdo", dijo el mandatario mexicano al señalar que "el problema es de eficacia" en la detención de los delincuentes.
Su propuesta, dijo, tiene "cambios profundos" para profesionalizar a las corporaciones policiales, entre ellos mejores salarios y mayor rigor en el reclutamiento del personal.
También propone que la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) "se vuelva autónoma" y "no dependa del Presidente de la República".
"Estamos trabajando como respuesta a esta inquietud ciudadana; estamos más activos que nunca, estamos dando la madre de todas las batallas en contra de la criminalidad, lo está dando el Gobierno Federal", aseguró Fox.
Informó de que la policía detuvo "a tres secuestradores muy importantes aquí en la Ciudad de México, tres secuestradores que (...) estaban afectando a la comunidad judía".
Reconoció que "en los cuerpos policiacos hay mucha corrupción. Y por esto, es indispensable que el Gobierno Federal actúe".
Recordó que en el caso de la muertas de Ciudad Juárez, en el norte del país, donde han sido asesinadas más de 300 mujeres desde 1993, las autoridades descubrieron que 80 fiscales, investigadores y policías "hicieron una tarea mal hecha y muchas veces fuera de la ley".
Llamó a esas personas "delincuentes de escritorio".
Finalmente, anunció que el gobierno federal está convocando a todas la secretarías de Seguridad Pública del país para trabajar en una estrategia "para extender esta batalla" contra el crimen y "apretar fuerte, con vehemencia". EFE
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