Uberlandia (Brasil), 30 ago (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recalcó hoy que la crisis política por la que atraviesa Brasil “es extremadamente grave” y afirmó que ha sido desatada por denuncias infundadas de quienes querían atacarle.
"Pensaron que yo era imbatible y resolvieron atacarme, comenzaron a meterse en la cuestión ética para ver si despertaban desconfianza en la sociedad", afirmó.
Lula dio un emotivo discurso durante la inauguración de las obras de ampliación del aeropuerto local de ciudad de Uberlandia, estado de Minas Gerais.
El presidente afirmó que en este panorama reacciona "con la tranquilidad de quien tiene que tomar decisiones en el momento adecuado".
"Por eso mi tranquilidad para pedirle al pueblo brasileño que cada vez que vea una noticia escandalosa la lean dos veces", dijo al cuestionar la andanada de escándalos que están siendo investigados por comisiones del Congreso, por la Policía Federal y por el Ministerio Público, entre otros organismos.
"Ya me he cansado de ver denuncias y más denuncias y después no se prueba nada y no pasa nada con quien acusó y difamó, ni siquiera cuando las acusaciones son verdaderas", afirmó.
Lula, cuya popularidad ha caído en picado en los últimos dos meses cuando la crisis ha arreciado y ha visto amenazada su eventual reelección en 2006, dijo que la paciencia será su principal estrategia.
"En este momento la paciencia es la única cosa. Los adversarios pueden hacer las hilaciones que quieran", dijo Lula en su discurso.
Afirmó que la ola de denuncias y escándalos de corrupción que tocan de lleno a su gobierno y al oficialista Partido de los Trabajadores (PT) tienen motivaciones políticas y electorales.
Al hablar ante las autoridades locales de Uberlandia, que militan en la oposición, defendió una vez más su gobierno y su cautelosa estrategia para enfrentar la peor crisis política de Brasil en más de una década.
Al recrear un discurso de la semana pasada, insistió en que un buen gobernante no puede "dejarse llevar por el estado emocional sino por la razón".
Además de tener paciencia, la otra cosa por hacer es usar los instrumentos que tiene el Estado brasileño para hacer todas las rectificaciones que tienen que ser hechas, dijo.
Refiriéndose a la prensa, criticó la divulgación precipitada y sin comprobación de informaciones que afectan a la reputación de personas.
Aquellos que acusan livianamente a los otros deben pedir disculpas, dijo.
"En este país es necesario actuar con seriedad. Cuando una persona intenta hacer de un proceso de investigación una campaña política y actuando para la televisión, no está contribuyendo seriamente a la investigación" de los hechos, afirmó en alusión a las comisiones del Congreso que investigan las denuncias.
Lula rebatió las duras crítica de sus adversarios, quienes le echan en cara el mantener la misma política económica conservadora y ortodoxa del gobierno anterior y le reprochan la supuesta incapacidad del PT para gobernar.
En respuesta a ello, Lula argumentó que en los dos últimos años del gobierno de Fernando Henrique Cardoso sólo fueron creados un promedio de 8.000 nuevos empleos por mes.
En contrapartida, en su gobierno se están creando nuevos puestos a un ritmo de 104.000 mensuales. EFE
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