El presidente del Congreso, Víctor Emilio Granados, atenuó ayer la posición dura que expresó el pasado jueves sobre la legitimidad del ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, tras las negociaciones con las que se intentó sacar de la Sala Constitucional al magistrado Fernando Cruz.
“Respetamos la decisión del Ejecutivo de mantener al ministro de la Presidencia, y espero que los diputados que se han manifestado, también puedan ir hablando con él lo que han sido estos acontecimientos”, dijo Granados en la Casa Presidencial, junto a la mandataria Chinchilla y a cuatro metros del propio Benavides.
“Yo trabajo con quien sea. Tengo que sacar la tarea”, expresó minutos después.
El jueves, había dicho que el ministro perdía “total legitimidad” como vocero del Ejecutivo, pues no había respondido de manera satisfactoria sobre su papel en la negociación sobre el magistrado Cruz.
Ayer Granados reiteró que las explicaciones de Benavides han resultado insuficientes. “Hasta por sanidad de sí mismo debería hacerlo”, añadió Granados.
Diputados de oposición culpan a Benavides de intervenir en la no reelección de Cruz, e, incluso, la oficialista Xinia Espinoza dijo que él “orientó” a la fracción.
Ayer, Benavides, tras varias preguntas de la prensa, dijo: “He tratado todos los temas de la agenda de interés de los poderes de la República con sectores sociales y económicos, como corresponde. Y le aseguro que seguiré haciéndolo”.