Harare . El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, prometió repartir entre la mayoría negra la mitad de las tierras que son propiedad de la minoría blanca del país, al lanzar hoy la campaña de su partido para unas próximas elecciones legislativas que aún carecen de fecha definitiva.
Mugabe señaló que cerca de 4.000 hacendados de origen europeo, que constituyen menos del uno por ciento de la población, ocupan más de doce millones de hectáreas de las tierras cultivables de Zimbabue mientras que la mayoría negra continúa desposeída veinte años después de la independencia del país.
"Sólo queremos la mitad de esas tierras", dijo Mugabe, quien aseguró también que su gobierno no expropiará a aquellos granjeros con una sola propiedad.
Subrayó asimismo que las autoridades no planean expulsar de Zimbabue a ningún blanco a pesar de que el Reino Unido, la antigua metrópoli colonial, está preparado para acoger a unos 20.000 zimbabuenses que han conservado también la ciudadanía británica.
"Aquellos que deseen partir porque no están contentos con nuestra reforma agraria son libres de hacerlo y les ayudaremos mostrándoles los diferentes medios para salir del país", añadió.
Las declaraciones de Mugabe coincidieron con el inicio de campaña de la gubernamental Unión Nacional Africana de Zimbabue (ZANU) para las próximas elecciones legislativas, que se celebrarán en un clima de intimidación a la oposición y con las granjas de los blancos ocupadas por veteranos de la guerra de independencia.
Los comicios estaban previstos para marzo pasado pero han sido aplazados por el Gobierno, que impulsó desde entonces la ocupación ilegal de granjas de propietarios blancos en un intento de asegurarse en la urnas el voto de las clases menos favorecidas.
La principal plataforma de oposición, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), se perfilaba antes de la crisis como la ganadora de unas elecciones que ahora no podrán celebrarse antes de finales de junio y con resultado incierto.
Círculos diplomáticos locales estiman que hasta la cita electoral puede escalarse la espiral de agresiones e intimidaciones contra los no afectos al régimen, que ya ha costado la vida a catorce simpatizantes del MDC, entre ellos dos granjeros blancos.
Portavoces de esta organización anunciaron ayer que el último ataque de la ZANU contra sus partidarios se produjo ayer en el nordeste del país, donde uno de ellos murió y varios otros quedaron gravemente heridos.
Según las fuentes, los agresores apalearon hasta dejar sin vida a Matthew Pfebve, cuyo asesinato se produjo después de que la Policía anunciara que utilizaría los "poderes especiales" que le otorga una ley para detener la violencia y los veteranos de guerra que ocupan las haciendas habían asegurado que detendrían sus ataques.
Las ocupaciones de las propiedades agrícolas de los blancos comenzaron en febrero pasado después de que la ZANU fuera derrotada en un referéndum constitucional propiciado por Mugabe, quien buscaba poderes más amplios para el Ejecutivo y la posibilidad de expropiar sin compensación económica las tierras de aquellos.
Círculos diplomáticos estiman que la actitud de Mugabe obedece a su temor a perder, tras las próximas elecciones parlamentarias, el control absoluto que ha detentado desde que subió al poder tras la independencia de Zimbabue de Gran Bretaña, en 1980.
Un triunfo de la oposición, aun cuando no domine por completo el Parlamento, conduciría casi con toda probabilidad al adelanto de las elecciones presidenciales, previstas para el 2002, según los analistas, que subrayan, sin embargo, que Mugabe continuará recurriendo a todos los "medios y artimañas" para alejar esa posibilidad.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.