TEHERAN (AFP) - Tras su desplazamiento a Nueva York a principios de esta semana, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, viajará a Venezuela y Bolivia para profundizar las relaciones con dos aliados de Irán que comparten su hostilidad hacia Estados Unidos.
Las autoridades iraníes no dieron ningún detalle sobre las fechas o el programa de las visitas que Ahmadinejad anunció el domingo antes de volar hacia Nueva York, donde el martes se dirigirá a la Asamblea General de la ONU.
El presidente de la República Islámica entabló desde su elección en 2005 relaciones privilegiadas con su homólogo venezolano Hugo Chávez, su principal aliado en la región, a quien ya visitó dos veces y recibió otras tres.
En cuanto a Bolivia, país que hasta ahora prácticamente no tenía vínculos con Irán, a principios de mes firmó con Teherán un acuerdo para establecer relaciones diplomáticas. Estados Unidos expresó su "preocupación" por este acercamiento.
Ahmadinejad continúa con estas visitas el acercamiento de Irán con los regímenes más izquierdistas de Latinoamérica.
Estas relaciones son ante todo políticas puesto que los intercambios económicos son todavía embrionarios.
Irán cuenta en particular con el apoyo de Caracas a su polémico programa nuclear, en contraste con las grandes potencias, que amenazan con aumentar las sanciones para forzarle a suspenderlo.
Antes del ejercicio fiscal 2005-2006, Venezuela ni siquiera aparecía entre los 20 primeros socios comerciales de Irán.
Desde entonces, ambos países han firmado varios convenios en distintos sectores económicos con vistas a efectuar inversiones recíprocas por un monto teórico de 8.000 millones de dólares.
El más concreto fue presentado durante una visita del presidente venezolano a Irán en julio, cuando puso con Ahmadinejad la primera piedra de un complejo petroquímico binacional en Asaluyeh (sur).
Este complejo debería tener su similar en Venezuela, en el que Ahmadinejad colocará la primera piedra durante su próximo viaje.
En julio, los dos presidentes destacaron su coincidencia de puntos de vista en la crítica a Estados Unidos. Ahmadinejad adoptó un tono "chavista" al declarar durante la ceremonia: "Viva las dos naciones y todas las naciones revolucionarias, y muerte a los enemigos".
Chávez, que hizo de su posición antiestadounidense su principal caballo de batalla, le respondió que la cooperación entre ambos países tendrá "un efecto importante en la derrota del imperialismo y la victoria de los pueblos".
Según el ministerio venezolano de Relaciones Exteriores, la visita del presidente de Irán tiene el objetivo de fortalecer los acuerdos de cooperación entre Irán y Venezuela.
La compañía petrolera estatal venezolana, PDVSA, anunció en julio que ambos países invertirían 4.000 millones de dólares en proyectos petroleros en Venezuela.
Esta asociación naciente prevé, entre otras medidas, la creación de una empresa mixta --formada por PDVSA y su homóloga iraní Petropars-- para desarrollar proyectos en terceros países.
Bolivia, la nación más pobre de Sudamérica pese a sus inmensas reservas de gas, también desea desarrollar con Irán programas de cooperación en el ámbito energético.
El ministro iraní de Petróleo, Sayed Kazem Vaziri Hamaneh, se declaró en junio favorable al ingreso de Bolivia en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en la que Venezuela es hasta el momento el único miembro latinoamericano.
© 2007 AFP