Santiago de Chile . El presidente de la Corte Suprema, Roberto Dávila, dijo hoy que España y Gran Bretaña están "pisoteando" la soberanía chilena, y aseguró que el general Augusto Pinochet puede ser juzgado en Chile por los crímenes de su dictadura.
Dávila agregó que "la justicia chilena es la única que puede "investigar y sancionar" los delitos cometidos en Chile.
Se sumó una vez más a la posición del gobierno, que hace 46 días trata de convencer a las autoridades británicas de que los crímenes registrados aquí deben ser procesados en suelo chileno, y que desconoce facultades extraterritoriales a los tribunales extranjeros.
"Perdonen la expresión, no había querido decirlo, pero se está pisoteando la soberanía de Chile'', declaró.
Gran Bretaña retiene a Pinochet en Londres a petición de un juez español. Los primeros ministros de ambas naciones europeas, Tony Blair y José María Aznar, aseguran que el asunto de Pinochet es sólo judicial y no político.
Dávila se refirió al tema el mismo día en que toda la prensa local alude a una carta enviada por diputados socialistas al Ministro del Interior británico, Jack Straw, en la que le aseguran que en Chile no hay garantías para juzgar al ex dictador.
"No me cabe la menor duda'' de que puede recibir un juicio justo'' en Chile, señaló.
Pinochet , detenido hace un mes y medio en Londres, espera que Straw de o no el visto bueno a un proceso de extradición solicitado por el juez español Baltasar Garzón, que quiere procesarlo en España por torturas, asesinatos y desapariciones.
En un intento por demostrar la autonomía y efectividad de los tribunales chilenos, Dávila dijo en tono enérgico: "Creo que (Chile) es el primer país en el mundo que al jefe del servicio de inteligencia lo tiene preso''.
Aludió al general retirado Manuel Contreras y a su lugarteniente Pedro Espinoza, encarcelados por el asesinato del ex canciller socialista Orlando Letelier.
En el penal de Punta Peuco, a unos 40 kilómetros al norte de Santiago, construido especialmente para violadores de los derechos humanos, están recluidos 14 reos: Contreras y Espinoza por el caso Letelier; ocho por el degollamiento de tres comunistas en marzo de 1985; dos por el asesinato por torturas de un transportista y otros dos por la muerte de dos disidentes. Uno décimo quinto estuvo detenido por quemar vivo a una pareja de disidentes.
Bajo la dictadura de Pinochet murieron 2.095 disidentes y 1.102 están detenidos-desaparecidos.
Unos 200 procesos en los que están vinculados militares están sobreseídos. Además la Corte Suprema, acostumbra a aplicar la Ley de Amnistía sin investigar los hechos denunciados.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.