Santiago de Chile. El presidente Ricardo Lagos prometió ``apurar el tranco'' y acentuar los esfuerzos de su gobierno en lo social, tras el fuerte avance de la derecha más radical en las elecciones parlamentarias del domingo.
``Podemos y debemos apurar el tranco'', dijo Lagos en un discurso que pronunció en las últimas horas del domingo tras confirmarse que la oposición derechista se situó con el 44,27% de los votos a escasos cuatro puntos de la coalición gobernante de centroizquierda.
Agregó que ``el gobierno nuestro seguirá luchando por un país más justo''.
Indicó que pretende establecer un país más solidario, donde la educación y la justicia estén al alcance de todos, en que se escuche a todos.
Dijo que a los más desvalidos ``dedicaremos los próximos cuatro años'' de su gestión.
Lagos y el oficialismo consideraron un triunfo el 47,9% alcanzado en la elección para renovar el Congreso, no obstante que bajó 3 puntos en relación a la anterior elección parlamentaria, en 1997. Pero los partidos políticos que apoyan a Lagos lograron igualar el 48% que Lagos obtuvo al ser elegido presidente hace dos años.
La coalición gobernante mantuvo los equilibrios en el Senado, pero perdió unas ocho bancas en la Cámara de Diputados, aunque logró mantener su mayoría por 62 a 57 bancas de la oposición derechista.
Pese a esa mayoría al gobierno se le dificultará más aún la aprobación de reformas constitucionales, que exigen un quórum superior a los votos con que contará el nuevo Congreso que asumirá en marzo.
La derecha, liderada por la radical Unión Demócrata Independiente, UDI, del alcalde capitalino Joaquín Lavín, aumentó considerablemente su votación.
La Alianza opositora subió del 36 al 44% y la UDI resultó especialmente fortalecida, convirtiéndose en la principal fuerza política del país.
Lagos desconoció el avance de la UDI al sostener que ``no han ganado esta noche los profetas del pesimismo''.
El grupo derechista más conservador y leal al anciano ex dictador Augusto Pinochet desplazó con el 25% a la Democracia Cristiana, que logró el 19%, como el partido político más votado.
El fortalecimiento derechista, que ya se había expresado en la elección presidencial de 1999, obligará a Lagos a acelerar las modificaciones que pensaba introducir a su gobierno de casi dos años. Lagos se impuso estrechamente a Lavín, quien obligó al actual mandatario a una segunda ronda.
Entre los cambios que se avecinan está el del gabinete ministerial, que se preveía para después del proceso eleccionario.
Los empresarios, que han criticado al gobierno señalaron este lunes que esperan ahora un gran acuerdo con las autoridades.
Lagos, en todo caso, pareció descartar un acuerdo con la UDI, que anunció su disposición a hacerlo, pese a señalar que tiene las puertas abiertas a quienes deseen colaborar con su gobierno.
Dijo, en referencia a la belicosa campaña que desarrolló la UDI en especial contra su gobierno, que si están arrepentidos y quieren colaborar, los acoge para convenir consensos para la aprobación de leyes.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.