Madrid, 8 jun (EFE).- La novela El Quijote de la Mancha ya se puede leer en quechua tras haber sido presentada hoy la traducción de la universal obra española de Miguel de Cervantes.
"Huh K'iti Mancha Suqupi Chaypa sutinta mana yuyanyta Munanichu..." (En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme...), así comenzó a leer hoy en quechua el comienzo del Quijote su traductor, Demetrio Tupác Yupanki, peruano descendiente de los incas.
Miembro de la Academia Peruana de la Lengua Quechua, Tupác Yupanki quiso presentar así en la capital de España la traducción de una obra publicada hace cuatrocientos años en español y reproducida a innumerables idiomas.
La cultura quechua, descendiente de la inca, es hablada por unas 20 millones de personas de siete países sudamericanos (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú).
Al acto de presentación también asistieron la secretaria de Estado española de Cooperación Internacional, Leire Pajín; Enrique Iglesias, secretario general Iberoamericano; José Graña Miró Quesada, director del diario peruano "El Comercio" y editor de la traducción, y Miguel de la Quadra-Salcedo, promotor del proyecto.
La edición en quechua del Quijote incluye diversas ilustraciones realizadas previamente sobre tablas por los campesinos de San Juan de Salua, que reinterpretan la región española de La Mancha, adaptándola al ámbito andino, en lo que Graña definió como un "puente entre Iberoamérica y España".
El editor destacó la influencia del Quijote en la cultura peruana al recordar que ya desde 1607 se homenajeaba a las figuras de Don Quijote y Sancho Panza en las fiestas barrocas de Pausa (Perú), por lo que esa nación andina es considerada "el primer país cervantino de América" y "no México, como está extendido".
El traductor recordó el nacimiento del proyecto, cuando De la Quadra-Salcedo fue a visitarle y le entregó un facsímil de la obra para que lo tradujera al quechua, lo que aceptó "sin ningún contrato, sólo con la palabra, como ocurría en el antiguo Perú".
Tupác Yupanki destaca por su labor de traducción al quechua de la Constitución peruana, trabajo que fue considerado por la secretaria de Estado española como una "admirable tarea que permitió a muchos peruanos conocer sus derechos en su lengua madre", y definió como un esfuerzo por potenciar la "integración social y la dignidad de las personas".
Leire Pajín también señaló que la traducción es una "dignificación de la riqueza lingüística y un acercamiento entre culturas".
El uruguayo Enrique Iglesias calificó la traducción de "gran paso para el desarrollo equitativo de las comunidades indígenas y del acceso a la cultura como elemento generador de vínculos sociales", y añadió que sin las comunidades indígenas y su cultura Iberoamérica perdería su "historia, su esencia y su futuro".
El quechua ya cuenta con "una de las obras cumbre de la literatura universal" en su haber, dijo De la Quadra-Salcedo al presentar la nueva traducción de la obra de Miguel de Cervantes. EFE
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