Bogotá, 13 may (EFE).- La ministra colombiana de Defensa, Marta Lucía Ramírez, dio hoy la bienvenida a doce paramilitares y diez guerrilleros que se desmovilizaron en el oeste del país.
Los rebeldes, unos de derecha y otros de izquierda, se entregaron a diversas autoridades en el transcurso de los dos últimos meses, y fueron presentados en un acto que Ramírez presidió en la Gobernación de Risaralda, departamento del que es capital Pereira.
"No nos vayan a fallar", pidió la ministra al grupo de desertores, conformado por veintiún hombres y una mujer.
Ramírez dijo que diez de los ex combatientes pertenecían al Bloque Cacique Pipintá y dos más al Bloque Central Bolívar, ambos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que reúne a los grupos derechistas.
En el acto también fueron presentados diez hombres que desertaron de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la más antigua y numerosa guerrilla del país.
La ministra dijo a los reinsertados que "tomaron la decisión adecuada".
Los desertores forman parte de un total de 526 guerrilleros y paramilitares que han abandonado la lucha armada desde el pasado enero, según una evaluación divulgada en Bogotá por el programa gubernamental de atención a los desmovilizados.
El estudio indica que, sólo en los primeros doce días de mayo, ochenta rebeldes dejaron las armas. De ellos, cincuenta pertenecían a las FARC y siete a las AUC.
Otros siete formaban parte del también izquierdista Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda guerrilla del país, después de las FARC, y, del total, seis eran menores de edad y nueve mujeres.
El Gobierno del presidente Alvaro Uribe promulgó recientemente un decreto que ofrece mayores garantías y beneficios para facilitar la deserción de miembros de los grupos armados ilegales.
Entre ellos están el indulto para crímenes que no sean de lesa humanidad, lo mismo que ayuda económica y posibilidades de capacitación. EFE
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