Naciones Unidas, 3 abr (EFE).- El premio Nobel de Economía 1998, el indio Amartya Sen, manifestó que la educación es esencial para el desarrollo de las habilidades, pero instó a revisar y debatir los programas escolares que a veces son perjudiciales para los alumnos.
Sen subrayó que hay muchos programas escolares que no reconocen el pluralismo cultural, lo que puede tener un impacto negativo en los valores y prioridades de los estudiantes.
"La agresión e intolerancia que vemos hoy en día en el mundo no sólo se cultivan en escuelas sectarias, sino que a veces se alimentan -directa o indirectamente- por puntos de vistas simplistas de la historia y por la distribución de la gente de acuerdo a una única clasificación que tiende a ser la dominante", señaló.
Añadió que "la armonía en el mundo contemporáneo se producirá si se reconoce la pluralidad de las identidades y se rompen con las clasificaciones impenetrables orientadas a la confrontación".
En este sentido, indicó que la inmigración en un mundo globalizado es una fuerza positiva, ya que permite la transmisión de conocimientos y de contenidos culturales entre los países.
El Premio Nobel pronunció estas palabras en un debate de la Comisión sobre Población Desarrollo en la ONU, en donde exaltó las virtudes de la escolarización, no sólo para prosperar económicamente y encontrar trabajos más cualificados, sino también para influir en las decisiones sociales y en el desarrollo de los países.
Señaló que la escolarización de las mujeres tiene un impacto enorme en el crecimiento demográfico, no sólo por el descenso del índice de natalidad, sino también por la reducción de los índices de mortalidad infantil.
El profesor Paul Demeny, académico del Consejo de la Población, coincidió en la necesidad de replantear los programas educativos hacia un pluralismo, una competitividad y más experimentación para ajustarse a las necesidades de un mundo globalizado.
En este sentido, indicó que la educación es una de las grandes "industrias" del mundo y que a igual que el sector de la restauración tendría que estar adaptada a las demandas de su "clientela", con normas o estándares comunes.
Sin embargo, destacó que para establecer programas educativos de calidad y con contenidos apropiados es necesario reeducar a las elites políticas y los gobiernos, especialmente en los países en desarrollo. EFE
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