por Cristina Hasbún
San Salvador, 20 jun (ACAN-EFE).- El Premio Nobel de Literatura 1998, el portugués José Saramago, considera que para un autor todas sus obras son importantes por el momento en que fueron escritas y que las suyas conforman un todo que entrelazan sus vivencias.
Saramago llegó el domingo a El Salvador procedente de España, acompañado por su esposa, la periodista española Pilar del Río, para presentar su producción literaria que ha sido publicada por la editorial Alfaguara, del Grupo Santillana.
"Las obras son como los hijos, de quienes no podemos decir a cual preferimos. La obra que escribí a los 80 años no pudo ser la que escribí a los 60 porque cada una tiene su momento y su razón de ser", afirmó Saramago tras una consulta de ACAN-EFE durante una cena con escritores, poetas y representantes de librerías salvadoreñas.
Afirmó que "hay libros que he escrito que no sería capaz de escribir hoy" y señaló que lo importante para un autor al examinar su trayectoria y sus obras es poder decir: "no está mal".
En un ambiente relajado y con gran sencillez, Saramago, de 82 años, compartió sus experiencias como escritor, carrera que emprendió de lleno a los 50, por lo que consideró que "soy un joven escritor de la vieja generación".
Al responder consultas de varios invitados, Saramago reiteró que no escribirá más poesía.
"No, yo no voy a volver a la poesía. Soy muy consciente que la poesía que ya he hecho no es mala, y quizás tengo algo bueno, pero soy consciente de que no es una gran poesía. Si hubiese vuelto no hubiera ido más allá de lo que ya he hecho", comentó.
Agregó que "estoy consciente de que hay más poesía en mi prosa que lo que hubiera hecho en un verso".
Asimismo, sostuvo que "nosotros los escritores o novelistas lo inventamos todo, incluso lo que ya está inventado, porque cada quien lo hace en su momento y a su manera. Si un lector conoce mi obra y encuentra un texto sin nombre con sólo leer tres líneas sabe que son mías".
En ese sentido, comentó su propio estilo de escribir, reñido con el uso de algunas reglas de puntuación, como los puntos suspensivos de los que dijo que no comprende porque son tres y no cuatro o cinco para dejar planteado un enigma.
Consultado sobre si el Premio Nobel no le ha atado para escribir, Saramago manifestó que "no, no me ha estorbado nada. Soy un leñador que antes tenía un hacha y ahora tengo una sierra mecánica".
Añadió que "un Premio Nobel debe actuar con mucha responsabilidad porque cualquier cosa que dice da la vuelta al mundo" y señaló que incluso existe expectativa si guarda silencio sobre un asunto sobre el que se supone que debería pronunciarse.
Sin embargo, agregó, "tampoco es suficiente ser un Premio Nobel. Yo lo tomo con mucha responsabilidad".
Pilar del Río comentó que Saramago es uno de los pocos premios Nobel de Literatura con una abundante producción después de haber sido galardonados y que sus obras "son novelas de empeño, de aliento".
Ante ello, Saramago expresó: "hay que comprenderla porque es mi esposa".
La última obra de Saramago, "las intermitencias de la muerte", será publicado por Alfaguara en octubre próximo y presentada en primer lugar en España.
Saramago ofrecerá hoy una conferencia de prensa en el Museo de Arte Moderno (MARTE) y posteriormente se trasladará a la estatal Universidad de El Salvador (UES) donde recibirá un "Doctorado Honoris Causa" por su trayectoria literaria.
Tras un almuerzo con intelectuales salvadoreños, Saramago participará en el "Conversatorio: De la Ceguera a la Lucidez", que se llevará a cabo por la noche en un hotel capitalino, actividad a la que se espera la asistencia de unas 2.000 personas.ACAN-EFE
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