Buenos Aires . El dibujante y humorista argentino Joaquín Lavado (Quino), creador de la mundialmente conocida 'niña terrible' Mafalda, será galardonado con el premio B'nai Brith Derechos Humanos el próximo 10 de diciembre, confirmó este jueves un portavoz de la institución.
En la misma ceremonia serán igualmente homenajeados el presbítero Pablo Molero y la criminóloga Hilda Marchiori, al cumplirse el 50 Aniversario de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de las Naciones Unidas, de la que B'nai Brith Internacional fue corredactora y cosignataria.
Quino nació en la provincia argentina de Mendoza (oeste) en 1932 y su fama como dibujante creativo trascendió por "su calidad de observador agudo de su tiempo y de la naturaleza humana", según la opinión de los responsables de los premios.
La distinción consiste en la entrega de una plaqueta que otorga esta institución a personalidades que se han destacado por la promoción y la salvaguarda de los derechos humanos en Argentina, aclaró el portavoz.
La primera vez que se entregó esta distinción fue en diciembre de 1989, luego en 1992 y a partir de 1994 se transformó en un acto anual, que en esta oportunidad tendrá como ámbito el Salón Auditorio de la Cámara de Diputados.
No es la primera vez que Quino recibe reconocimientos por su trayectoria y por la creación de su entrañable personaje, que desde la ingenuidad de la infancia deja en evidencia las perplejidades, renuncias y estereotipos de la clase media.
A principios de noviembre, en un extenso documental sobre el humor latinoamericano, la cadena de televisión por cable HBOlé definió al argentino como "el mejor humorista de la historia regional".
También el semiólogo italiano Umberto Eco consideró en el 30 aniversario de Mafalda que su creador "en sus dibujos, ha dado una visión lunática de los aspectos cotidianos de la vida ínfima de nuestro tiempo".
En una reciente entrevista realizada por el diario bonaerense Página 12, un modesto Quino consideró exagerados los calificativos; en cambió, destacó a unos de sus maestros, el dibujante Oski, de quien dijo haber aprendido que "si te encargan una página para la peor revistucha hay que calentarse como si fuera para el Louvre".
Según su biografía, Mafalda nació el 15 de marzo de 1962, pero la primera historieta apareció publicada el 29 de septiembre de 1964. Se despidió de sus lectores el 25 de junio de 1973, cuando regresaba a Argentina el general Juan Domingo Perón depués de 18 años de exilio, asumía la presidencia y comenzaba un período democrático que fue abruptamente interrumpido con el golpe de Estado de 1976.
Sin embargo, las reflexiones cuasi filosóficas de Mafalda -publicadas en una serie de 12 álbumes- siguen siendo lectura habitual de los argentinos y del mundo entero, que se reconoce en ella.
Mafalda acuñó algunas frases celebérrimas como "lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser su padre", "todos tienen grandes principios, lástima que no los dejen pasar del principio" o "paren el mundo que me quiero bajar".
Entre los personajes de la tira destacan también Felipe, el que odia el colegio; Manolito, el hijo bruto del almacenero del barrio; Susanita, quien sueña con formar una familia bien constituida; Libertad, la progresista, y el hermanito Guille, quien le sacó a Mafalda el puesto de hija única.
Para Quino, "los problemas se repiten siempre", y reconoció que "material para hacer humor, hay siempre".
Pero, no todo es tema de risa. Entre sus tabús señaló a la tortura y a los desaparecidos: "Si uno pone estos temas en dibujos humorísticos se puede pensar que la cosa no es tan grave, y no se puede agarrar un tema tan jodido (difícil) así no más. Un chiste sobre los desaparecidos es muy complicado", sostuvo.
Poco optimista, este hombre muy tímido que se autodefine como "desprovisto para la vida y muy intuitivo para el trabajo" opinó que "el futuro está difícil, no hay opciones, pero a la gente no le importa porque hay una resignación muy grande".
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.