Nueva York. Los precios del crudo, de la gasolina y del gasóleo bajaban hoy en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), ante la perspectiva de una acción internacional coordinada para paliar carencias de abastecimiento en Estados Unidos.
El gobierno estadounidense ha pedido a la Agencia Internacional de Energía (AIE), que asesora en temas energéticos a los países más industrializados, que cooperen con fondos de sus reservas en elevar el nivel de oferta en este país.
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, señaló hoy que su país participará en la tarea de liberar unos dos millones de barriles diarios de crudo y de producto derivados durante los próximos treinta días.
Estas expectativas aportaban hoy cierto alivió a los operadores neoyorquinos, que se disponen a cerrar la sesión un poco antes de lo habitual e iniciar una largo fin de semana que mantendrá inactivo al mercado hasta el próximo martes.
Al cumplirse la primera hora de sesión, el Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en octubre se negociaba a 68,20 dólares el barril (159 litros), después de un retroceso de 1,27 dólares respecto del jueves.
Los contratos de gasolina para ese mismo mes se situaban en 2,2000 dólares/galón (3,78 litros), después de un retroceso de unos veinte centavos.
El gasóleo de calefacción para ese mismo mes también se movía hoy a la baja y se situaba en un precio de 2,0950 dólares/galón, tras una bajada de unos diez centavos.
Al menos nueve refinerías en Luisiana y Misisipi, algunas de ellas con parte de sus instalaciones inundadas, se mantienen inactivas según las últimas estimaciones de la Agencia de Garantía Energética, dependiente del Departamento de Energía.
Otra docena de ellas ubicadas en Indiana, Ohio o Texas entre otros estados, operan por debajo de su capacidad habitual.
La terminal de descarga situada frente a las costas de Luisiana ha recuperado las operaciones de descarga de crudo aunque a menor ritmo de lo habitual y lo mismo ha ocurrido con dos de los sistemas de distribución de combustibles que abastecen la costa este de EEUU desde el sur.
No obstante, numerosas compañías petroleras no han podido evaluar aún con amplitud el estado de las plantas de refinado afectadas por el huracán "Katrina" y tampoco los daños que han sufrido sus plataformas marinas de extracción de crudo en el golfo de México.
Otro aspecto que aún no ha podido ser evaluado es el relativo al estado de las conducción submarinas que trasvasan petróleo y gas natural desde los plataformas en alta mar a las instalaciones en tierra.
Este fue uno de los factores más críticos en la recuperación de la industria después del paso de "Iván" por la región en septiembre del pasado año y del que no se llegó a tener una dimensión real del problema hasta semanas después del paso del huracán.
