Ni que los Hombres G se esfumaran, ni meses de total silencio, ni canciones nacidas de los avances tecnológicos y los modelos estéticos del momento han podido sepultar a David Summers, uno de los más claros exponentes del pop-rock liviano.
David tenía solo 20 años cuando se lanzaba a los escenarios, guitarra en mano, a cantar sus letras con Hombres G. Pasó así diez años (1985-1995) y después se decidió a hacer su carrera en solitario. Perdido en el espacio, con marcada influencia de The Beatles, fue su consagración.
Ahora con 35 años encima Summers confirmó con ese disco cuál es su
forma de hacer y entender la música: la suya, que al final de cuentas era la misma de los Hombres G.
Sencillez, la meta
En una entrevista que aparece publica en la red mundial de computadores, Internet, Summers confesó que lo más difícil en el mundo es hacer una canción sencilla.
"A mí me es más fácil hacer un tema complicado, metiéndole muchos acordes y cambios, pero lo realmente difícil es hacer algo sencillo y que tenga fuerza, que se clave en el corazón de la gente con cuatro acordes y cuatro frases determinantes y básicas", confesó.
"Lo más complicado en la música es buscar la identificación del público, que se reconozca en las historias y se dé cuenta de que le suceden a él también".
Las palabras de Summers no suenan tan descabelladas. El tipo de timbre agudo no es, necesariamente, el dueño de una virtuosa voz, ni el artífice de lo más selecto y genial del rock, pero el público parece acoger con gusto su propuesta.
En dos ocasiones Summers ha salido bien parado en Costa Rica: una en octubre de 1998 en el Teatro Popular Melico Salazar y la otra en setiembre pasado en El Pedregal en Heredia.
En ambos conciertos, chicos de 15 años y adultos de más de 30 coreaban las canciones del fenómeno G, todas ellas de letras banales que casi rayan en un insulto a la inteligencia y el buen gusto.
Para muestra un botón: Devuélveme a mi chica una de las canciones que el público tico le ha pedido a gritos a David Summers es un "diario" de maldades y malos ratos que le hará pasar un fulano a otro por quitarle a "su" chica, "¡Sufre mamón!" es el coro de la canción.
Visite nuestro bar no necesita más explicación que su mismo título. Una canción que durante casi cuatro minutos no dice más que lo obvio: vaya al bar y El ataque de las chicas cocodrilo es una descripción superficial y miope de alguna clase de mujer que se inventaron los G.
"La participación de David Summers me confirmó que nuestro rock es más visceral e intenso que sus canciones carentes de matices novedosos", escribió el crítico de música de La Nación, Alberto Zúñiga, al referirse a la presentación de Summers en El Pedregal. Él hacía referencia a que los muchachos ahí presentes, amantes en su mayoría del ska (ritmo alternativo que fusiona el rock pesado con la música latina) bailaron y corearon las canciones de David, aunque están acostumbrados a temas más elaborados y cuestionadores del status quo.
"David Summers ha tenido la habilidad de sacarle el máximo rendimiento a la evanescencia, a hacer suyo ese himno juvenil que canta con tanta convicción: Voy a pasármelo bien, la mejor canción de la noche. Además, procura sacar adelante, con el mayor decoro posible, banalidades como Devuélveme a mi chica, que el público -que casi llenaba el teatro- le pidió con una insistencia encomiable", registró el español Miquel Queralt en su crónica del concierto de Summers en el 98.
"Si uno se pone a hablar de temas transcendentes que nadie entiende, lo más probable es que te quedes solo con tus pensamientos", puntualizó el intérprete español en la entrevista de Internet.
Como en un espejo
Y es que para escribir las letras de sus canciones, el líder de los desaparecidos Hombres G siempre toma mucho de su propia vida, de la de sus amigos y de la gente que siempre está a su alrededor.
"Soy un compositor que hace canciones de amor", reafirma con certeza.
"Creo que el amor es el tema más importante para escribir canciones de música pop. De hecho, ha sido el tema básico de las grandes canciones".
Visite nuestro bar, Chico tienes que cuidarte o Voy a pasármela bien son pruebas latentes al igual que exitosas. Pero como dice el propio David: "Me dejan un poco frío".
"Intento ser lo más sincero que puedo y cuento en mis canciones las cosas que siento de verdad. Creo que la única forma de llegar al público es cuando lo que cantas es verdadero, así le hables a la gente de Colombia, de México o de Madrid".
"Yo trato de hacer mi propia música, hablar de mi gente y de mis cosas sin adscribirme a movimientos de moda".
Antes o después de los Hombres G, él sigue de manifiesto. El ayer y el hoy se fusionan, sin duda, en las singular voz de David Summers para seguir ofreciendo ritmo, amor, vida, pero sobre todo la sencillez propia de la cotidianidad humana.
Aunque se ha fijado una carrera como solista, Summers anuncia que de todas formas habrá Hombre G para rato.
Sobre David G
Discografía de Hombres G:
La ca...aste
Burt Lancaster
¿Estamos locos... o qué?
Agitar antes de usar
Voy a pasármelo bien
Esta es tu vida
Historia del bikini.
Discografía como solista
David Summers
Perdido en el espacio
Principales éxitos de Hombres G:
Devuélveme a mi chica
Voy a pasármelo bien
Venezia
Dejad que las niñas se acerquen a mí
Marta tiene un marcapasos
El ataque de las chicas cocodrilo
Visite nuestro bar
Temblando
Tengo una chica
Suéltate el pelo