Bagdad, 17 mar (EFE).- EEUU y los políticos iraquíes afirmaron que seguirán la marcha hacia la transición y la democracia en Irak, pese a la creciente violencia que se agravó hoy con el asesinato del presidente de turno del Consejo de Gobierno (CG).
Mientras tanto, la tensión y los combates siguieron en el frente chií, especialmente en Kerbala y Nasiriya, donde aviones militares de EEUU bombardearon hoy objetivos de milicianos leales al clérigo rebelde Muqtada al-Sadr, y mató a una veintena de ellos.
La violencia coincidió con el descubrimiento de un proyectil de artillería que contenía gas nervioso sarín en Irak, el primero de este tipo hallado en el país árabe desde el inicio hace más de un año de la guerra y la posterior invasión que derrocó a Sadam Husein.
El hallazgo fue anunciado por el portavoz militar estadounidense, el general Mark Kimmit, quien explicó que el proyectil estalló al paso de un convoy militar norteamericano, pero no causó víctimas, sin precisar el lugar ni la fecha del atentado.
Kimmit, en una conferencia de prensa en Bagdad, especificó que después de haber explotado el artefacto liberó una pequeña cantidad del gas nervioso.
"El Grupo de Inspección Iraquí confirmó que el proyectil de 155 milímetros contenía gas sarín", agregó el militar norteamericano, y señaló que la munición, de fabricación casera, fue descubierta por soldados de EEUU, y procedieron a desactivarla.
Informó, además, de que dos miembros del equipo de artificieros norteamericanos fueron tratados por "exposición menor" al gas letal.
Por otro lado, aseguró que cazabombarderos norteamericanos atacaron esta mañana varios vehículos supuestamente utilizados por los milicianos leales a Al-Sadr para transportar armas en Nasiriya, a unos 370 kilómetros al sur de Bagdad.
Según Kimmit, en ese ataque murieron 20 guerrilleros del "Ejército de al Mahdi", creado por Al-Sadr, y cuyos miembros mantuvieron en los últimos días violentos combates con las tropas italianas que controlan Nasiriya.
Varios testigos afirmaron, por su parte, que el bombardeo aéreo causó la muerte de una docena de iraquíes, mientras 15 viviendas quedaron destruidas.
Al menos diez soldados italianos resultaron heridos en los combates de los últimos días con guerrilleros chiíes en Nasiriya y uno de ellos falleció hoy por su graves heridas.
En Kerbala, varios testigos dijeron que aviones militares de EEUU también bombardearon objetivos en esta ciudad, a unos 130 kilómetros al sur de Bagdad, y escenario de duros enfrentamientos entre tropas norteamericanas y milicianos del "Ejército de Al Madi".
Pese a la creciente violencia, el jefe de la Administración Civil de Irak, el estadounidense Paul Bremer, y el nuevo presidente del CG, Ghazi Mishal al-Yawer, coincidieron en que continuarán con los planes para la transferencia del poder en Irak, el 30 de junio, y construir la democracia en el país.
"El CG continuará con sus trabajos para llevar al país por el camino hacia la construcción de un Irak unido, democrático, federal y plural", dijo Al-Yawar tras declarar tres días de luto por el asesinato de su predecesor, Ezedín Salim, junto a otras ocho personas en un atentado suicida perpetrado esta mañana en Bagdad.
"Con la ayuda de Dios, los criminales serán derrotados a pesar de todo el daño que están causando a nuestro pueblo y sus heroicos líderes", añadió.
En este sentido se expresó Bremer, quien afirmó que "la sangre de Salim no fue derramada en balde", y que "los iraquíes verán que su sueño de un Irak democrático, libre y próspero será una realidad".
Un grupo hasta el momento desconocido asumió la autoría del ataque de Bagdad, en un comunicado divulgado a través de una página de internet, en el que se acusó a Salim de "traidor y mercenario".
El que se denominó como "Movimiento Arabe de la Resistencia - Brigada de Al Rashid", afirmó que dos de sus miembros identificados como Jalid Yibury y Mohamed Husein Al-Samarraí, llevaron a cabo el atentado y se comprometió a "continuar la lucha hasta la liberación de Irak y Palestina". EFE
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