Bogotá, 25 feb (EFE).- El político colombiano Pedro Juan Moreno Villa, que murió hoy al caerse el helicóptero en el que viajaba, pasó de asesor del presidente, Alvaro Uribe, en sus comienzos políticos a ser el mayor crítico en el gobierno de este último.
Moreno Villa murió junto con su hijo Juan Gilberto, una asesora y el piloto en una zona montañosa del departamento de Antioquia, en la que hay guerrilleros, cuando viajaba a la zona bananera de Urabá en en su campaña al Senado por el Partido Conservador para las elecciones del próximo 12 de marzo.
El ingeniero mecánico, dirigente ganadero, militar de reserva y experto en asuntos de seguridad, de 63 años, fue secretario de Gobierno de Antioquia hace 10 años, cuando Uribe era gobernador de ese departamento.
En esa época se promovieron las cooperativas de defensa campesina "Convivir", calificadas por críticos como escuadrones paramilitares disfrazados.
Años antes, Moreno Villa presidió por largo tiempo la Federación Antioqueña de Ganaderos y fue gerente de sus propias empresas comerciales y aficionado a los caballos de raza.
Durante la campaña electoral del 2002 Moreno entró en rivalidades con otros directivos, que ganaron el pulso y hoy trabajan en el palacio presidencial al lado del mandatario.
Mientras tanto Moreno, de quien se afirmaba que iba a ser una especie de "zar" de seguridad e inteligencia estatal, rompió con el presidente y fundó el periódico "La Otra Verdad", que circulaba en internet y en papel, y publicó numerosas denuncias sobre casos de corrupción política y estatal.
Precisamente hoy, al confirmarse la muerte de Moreno, la página web de "la Otra Verdad" suspendió su contenido y publicó una fotografía de su director y fundador atravesada por una banda de luto.
Moreno fue conocido por su carácter conflictivo, y se jactaba de que todo lo decía y hacía "de frente", pero sus amigos afirmaban que no tenía posturas medias.
Hace dos años protagonizó una polémica al obligar a destacados periodistas, por medio de demandas penales, a retractarse de afirmar que él andaba con armas y granadas en los bolsillos.
El hecho generó condenas de asociaciones internacionales de periodistas sobre presiones al ejercicio de la prensa.
También consiguió limpiar su nombre de una acusación de tráfico de drogas de uno de los químicos utilizados por narcotraficantes.
Uribe, quien se declaró compungido al conocer la muerte su antiguo amigo, viajará mañana a Medellín par asistir al sepelio, según declaró a los periodistas el alcalde de Medellín, Sergio Fajardo.
Sus denuncias se cobraron la cabeza de oficiales de la Policía que despilfarraban fondos oficiales y precipitaron renuncias de funcionarios estatales.
"En las 15 ediciones que he hecho he mostrado que es mucha la gente que se dedica a asaltar los dineros del Estado, que son los de todos nosotros", dijo hace pocas semanas.
Sixto Alfredo Pinto, su colaborador en la revista, declaró que esta madrugada, poco antes del siniestro, le había enviado por correo electrónico la maqueta de la nueva edición que circulará la próxima semana.
El ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, se encargó de la operación de rescate de los cuerpos de Moreno y las otras tres personas que viajaban en el helicóptero fletado por el político, que se accidentó entre Mutatá y Chigorogó, a unos 650 kilómetros al noroeste de Bogotá. EFE
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