Washington, 22 may (EFE).- El Tribunal Supremo de EEUU determinó hoy por unanimidad que la policía puede entrar en los hogares sin orden judicial en situaciones de emergencia, en un caso que enfrentaba a los poderes policiales con el derecho a la privacidad.
El fallo indica que se permite la entrada cuando los policías "tienen un motivo razonablemente objetivo" para creer que la posibilidad de que alguien resulte herido es inminente, o bien que alguien ya está herido.
La decisión supone una victoria para las autoridades del estado de Utah, que indicaron en relación con este caso que los policías que entraron en una vivienda para poner fin a una pelea tenían razón al hacerlo para intentar evitar daños mayores.
El caso involucra a cuatro policías, quienes relataron en su día que tras llegar a una residencia de Brigham City (Utah) en julio del 2000 vieron a través de las ventanas que cuatro adultos en una fiesta tenían a un joven agarrado y no lo dejaban escapar.
Cuando el joven logró soltarse atizó un puñetazo a uno de los adultos en la cara.
Dos de los agentes del orden abrieron una ventana al grito de "policía" pero nadie pudo oirlos por el ruido dentro de la vivienda.
Finalmente entraron en la cocina y gritaron varias veces hasta que los ocupantes se dieron cuenta de la presencia policial y detuvieron el altercado.
Tres adultos fueron arrestados y acusados de alteración del orden, embriaguez y delincuencia.
La decisión de hoy anula un fallo del Tribunal Supremo de Utah que determinó que la entrada en la casa había sido inconstitucional y que la policía debió de haber llamado a la puerta.
El juez John Roberts, presidente del Supremo estadounidense y encargado de redactar la opinión de la mayoría indicó que la entrada "fue totalmente razonable dadas las circunstancias".
No hay nada en la Constitución que requiera que los policías esperen a que ocurra algo peor antes de actuar, añadió el juez. EFE
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