Toronto (Canadá), 28 feb (EFE).- La Policía Montada canadiense anunció hoy, viernes, que ha acusado a la multinacional tabaquera JTI-MacDonald, así como a varias de sus subsidiarias, de fraude por el contrabando de cigarrillos producidos en Puerto Rico y Canadá.
Según la Policía Montada, entre 1991 y 1996 JTI-MacDonald ingresaba legalmente esos cigarrillos a Estados Unidos y luego se los entregaba a contrabandistas y distribuidores que los introducían ilegalmente a Canadá para su venta clandestina sin pagar impuestos.
Tras cuatro años y medio de investigaciones, la Policía Montada ha emitido seis acusaciones de fraude y una de conspiración contra la compañía, ocho de sus antiguos ejecutivos y tres firmas subsidiarias de Estados Unidos -todas ellas en aquel entonces relacionadas con la empresa de alimentos Nabisco.
Las autoridades acusan a JTI-MacDonald, anteriormente conocida como R.J. Reynolds-MacDonald, de defraudar al gobierno federal y a las provincias de Ontario y Québec, cerca de 800 millones de dólares en impuestos.
Entre las marcas que fabrica JTI, el tercer mayor productor del mundo, están Camel, Winston, Mild Seven y Salem.
Las subsidiarias acusadas son R.J. Reynolds Tobacco, R.J. Reynolds Tobacco International y Northern Brands International, las tres con sede en el estado de Delaware (EEUU).
Entre los acusados están Edward Lang, antiguo miembro del Consejo de Dirección de RJR-Macdonald, Dale Sisel, antiguo vicepresidente y director ejecutivo de R.J. Reynolds Tobacco International, y Jaap Uittenbogaard, antiguo director financiero y vicepresidente financiero de R.J. Reynolds Tobacco International, todos residentes en EEUU.
Los acusados tienen que presentarse ante los tribunales canadienses el 26 de marzo para responder a las acusaciones.
El inspector Robert Davis, de la Policía Montada, señaló hoy que, "como contribuyentes canadienses, todos pagamos por el fraude corporativo. Pagamos en pérdidas de ingresos que contribuyen a nuestros programas sociales de bienestar, programas que apoyan a nuestros ancianos y educan nuestra infancia".
Davis añadió que "para tener una idea del impacto del fraude, los más de 800 millones de dólares en ingresos perdidos es suficiente dinero para comprar dos equipos de resonancia magnética para cada hospital de Ontario y Québec y para proporcionar a cada estudiante de esas dos provincias nuevos libros de texto durante un año".
La Policía Montada añadió que "grandes empresas multinacionales serán imputadas por sus actividades criminales. No se permitirá a los altos ejecutivos de esas compañías ocultarse detrás del 'velo corporativo' para protegerse". EFE
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