
Ciudad de México, (dpa). El proyecto de filmar en México la novela Memoria de mis putas tristes , de Gabriel García Márquez, ha quedado congelado por señalamientos de pedofilia en la historia sobre un anciano que se regala una noche de sexo con una adolescente virgen de 14 años para su 90 cumpleaños.
La Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (Catwlac, por sus siglas en inglés) indica en un comunicado oficial que al enterarse de que se filmaría la adaptación de la novela de Gabriel García Márquez "Memorias de mis putas tristes" presentó "una denuncia de hechos contra quien o quienes resulten responsables por hechos que pueden ser constitutivos del delito de apología de la prostitución infantil y la corrupción de menores".
El productor y codirector de la cinta, Ricardo del Río, señaló que el gobierno del estado de Puebla (en el centro de México), donde iba a rodarse la película, decidió retirar su apoyo financiero al proyecto por la polémica, en declaraciones que publica hoy el diario "Reforma".
La controversia estalló después de que la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe anunciara el viernes que demandaría penalmente al Premio Nobel de Literatura, a los productores del filme y al gobierno de Puebla por promover la prostitución infantil.
A las críticas se sumaron la productora de cine Bertha Navarro y la periodista y activista contra la pederastia Lydia Cacho, autora de un libro sobre redes de prostitución infantil en Cancún.
Malestar en la producción
"Están censurando una obra fílmica antes de que se haga sin conocer ni el guión ni la visión del director ¨Cómo pueden opinar y criticar así?", expresó Del Río.
Según el director, la actriz elegida para la película, Ana de Armas, tiene 21 años y en la cinta no se iba a manejar una edad.
"Así que simplemente han asesinado nuestra adaptación, nos han dado un golpe mortal porque no podemos aventurarnos a filmar sin todos los recursos. Será difícil que esto salga adelante porque ya se politizó", dijo.
La cinta, una coproducción entre México, España y Dinamarca, tenía un presupuesto estimado en 5,5 millones de dólares, según "Reforma". Otras versiones mencionan ocho millones de dólares. El gobierno de Puebla iba a asumir el 20 por ciento del financiamiento.
García Márquez, que vive en Ciudad de México, no ha comentado la controversia. Según “Reforma”, Del Río manifestó que el autor de “Cien años de soledad” está enterado y no concibe cómo una obra cultural se ha politizado.