México. El presidente de México, Vicente Fox, puede pagar un alto coste político por sus gustos sibaritas si se confirman sus gastos millonarios en menaje que, según la prensa local, incluyen toallas de 500 dólares y sábanas de 1.500, entre otros lujos.
Las toallas de Fox han desatado una nueva tormenta política en México en un momento especialmente delicado para el presidente, que ha perdido hasta ocho puntos de popularidad en los últimos meses de acuerdo con las últimas encuestas.
El escándalo estalló después de que el diario "Milenio" informara el martes de que la Presidencia de la República se ha gastado en compras más de 7,7 millones de pesos, cerca de 900.000 dólares al cambio actual, para "poner al día" la residencia oficial de Los Pinos.
Además, según el rotativo, que recoge datos aparecidos en una página de internet de la Secretaría de la Contraloría, la remodelación de las "cabañas", edificios del complejo residencial de Los Pinos en las que habitan Fox y su hija mayor, Ana Cristina, ha costado 5,5 millones de pesos, más de 600.000 dólares.
En el capítulo de compras del "hogar", el menaje absorbió la mayor parte del gasto, unos 4 millones de pesos (alrededor de 450.000 dólares).
El menaje incluye, por ejemplo, toallas con "bordado especial" de 500 dólares la pieza; cuatro juegos de sábanas valoradas en más de 1.500 dólares; una vajilla "elegante modelo Bavaria en porcelana" de más de 4.000 dólares y una "ordinaria modelo Tulipán" por unos 700 dólares.
La lista de compras se completa con cortinas "electrificadas a control remoto" por las que se pagaron más de 18.000 dólares; colchones de 2.000 dólares y cuatro manteles rectangulares de 7.500 dólares cada uno, entre otros objetos.
Teniendo en cuenta que en México, un país con 40 millones de pobres, el salario mínimo es de 4 dólares diarios, un trabajador con estos ingresos necesitaría destinar su sueldo íntegro durante más de cuatro meses a la compra de una sola toalla bordada del estilo de las adquiridas por Presidencia.
Fox se justificó anoche argumentando que el hecho de que la prensa pueda airear el coste del menaje presidencial es una prueba de la "transparencia" que ha impulsado su gobierno.
"`Que bueno que la prensa haga saber a todo el mundo el precio a que compramos las toallas aquí, en la casa de ustedes, eso es transparencia!", dijo el martes el presidente durante un acto en el que admitió que es necesario buscar financiación para incrementar los recursos en Sanidad.
La portavoz de la Presidencia, Martha Sahagún, que según la prensa local ha trasladado su residencia a Los Pinos, se apresuró anoche a aclarar que ella no encargó las compras y aseguró que, en su momento, se aportarán todas las facturas.
Carlos Rojas, asesor presidencial, completó la explicación afirmando que "no se ha pagado más de lo necesario" y recordando que todas compras se quedarán en Los Pinos cuando acabe el mandato de Fox, dentro de seis años.
Según Rojas, para las cabañas de Fox y de su hija Ana Cristina se adquirieron 87 toallas "de todos los tamaños", que costaron 33.886 pesos (3.765 dólares), y 18 juegos de sábanas por 38.700 pesos (4.300 dólares), para atender las necesidades de las cinco habitaciones que las viviendas, "incluyendo el cuarto de servicio", es decir, el destinado a los empleados.
El escándalo es tal que la Contraloría, encargada de vigilar el cumplimiento del presupuesto en la Administración, ha anunciado ya que realizará una auditoría sobre el tema.
El presidente del partido de Fox, Acción Nacional, Luis Felipe Bravo, admitió que deben "investigarse" estos gastos, aunque matizó que "es necesario verificar si esta información es certera antes de hacer cualquier juicio. No hay que hacer un linchamiento antes de tiempo".
La oposición no ha perdido la oportunidad de pasar al presidente una factura política por este derroche y recordarle sus promesas de austeridad y sus compromisos con los pobres.
El coordinador parlamentario del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Martí Batres, opinó que a la vista de los gastos domésticos del presidente, los mexicanos deben cuestionarse en qué invertirá los recursos públicos.
Para el diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Florentino Castro es una "inmoralidad" que el presidente invierta tal cantidad de dinero en su casa "en un país con tantas carencias".
La ola de críticas arrastró también a algunos dirigentes del PAN, como el diputado Mauricio Candiani, que consideró "altamente criticable" la lista de compras del mandatario.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.