Las letras y la poesía del continente perdieron a uno de sus máximos exponentes. Alberto Baeza Flores, quien recorrió distintos países del mundo llevando su formación intelectual y humanismo, falleció el pasado 5 de enero a los 83 años de edad en el hospital Panamericano de Miami.
El pasado 11 de enero, este escritor, poeta, ensayista y periodista habría cumplido los 84 años. Cursó la primaria y la secundaria en su país natal, específicamente en el Colegio de los Padres Franceses (Sagrados Corazones) en Santiago Chile.
Sus primeros pasos como escritor los dió en el vespertino El Imparcial. Allí fungió como redactor de deportes, especializándose en las crónicas de futbol y boxeo.
En 1933 dejó la Universidad Católica de Santiago de Chile -centro de estudios en donde cursaba la carrera de Derecho- y decidió compenetrarse aún más en el ambiente de la poesía y la literatura.
En 1937 fundó la revista literaria expresión, en la que colaboraron figuras de la talla de Pablo Neruda, Vicente Hidobro y Pablo de Rokha, entre otros. Para ese entonces participa con las principales revistas literarias del continente y su nombre es conocido muy lejos de las fronteras chilenas como miembro de la generación de 1938.
Desde 1939 se traslasda a la Habana, Cuba, donde fungió como Canciller del Consulado General de su país. En la isla entabló amistad con figuras del arte y las letras, entre las que destacan Alejo Carpentier, Guy Pérez Cisneros, Gastón Baquero, José Lezama y otros muchos.
Los escritos de Baeza se enriquecieron con los temas más diversos. Entre algunas de sus obras destacan: "La Poesía Dominicana del Siglo XX", "Poesía caminante", "Rapsodia Cubana", "Experiencia de Sueño y Destino", "Prisión sin muros", "Poesía escrita en la Antillas", "El tiempo pasajero" y "Se hace camino al andar, entre otras publicaciones.
En Cuba colaboró con el Diccionario del Pensamiento de José Martí y ganó el premio Varona de Periodismo. Asimismo se le otorgó el Premio Nacional al mejor libro biográfico sobre José Martí, entre otros galardones.
Baeza Flores, vivió 11 años en Costa Rica y laboró en el Centro de Estudios Demócraticos para América Latina (CEDAL). En nuestro país mantuvo una amistad muy estrecha con el expresidente de Costa Rica, Luis Alberto Monge Alvarez.