Pekín, 17 mar (EFE).- La población china aumentó un 3,2 por ciento entre noviembre del 2000 y el 2005, cuando se realizó el quinto Censo Nacional de Población, informó hoy la agencia estatal Xinhua.
A fecha del 1 de noviembre de 2005, China tenía 1.306 millones de habitantes, según los cálculos de la Oficina Nacional de Estadística que utiliza muestras del 1 por ciento de la población para estimar su crecimiento.
La población china creció a un ritmo anual del 0,63 por ciento, o unos 8,09 millones de personas en el último lustro.
La estricta política de control de la natalidad y el cada vez menor interés de las jóvenes urbanas por entorpecer su carrera con un bebé han propiciado la ralentización del crecimiento vegetativo, que empuja a China hacia el envejecimiento.
Más del 11 por ciento de la población tiene más de 60 años (incremento del 0,76 por ciento) y el número de niños menores de 14 años cayó un 2,62 por ciento, mientras la mayoría de la población (68,7 por ciento) tiene entre 15 y 59 años.
Además, la predilección tradicional por tener un hijo varón mantuvo la balanza inclinada a favor de los hombres (106,3 por cada 100 mujeres), aunque la situación mejoró ligeramente respecto a las cifras del 2000.
El mismo censo documentó los grandes movimientos migratorios dentro de China, donde 147 millones de personas residen en lugares distintos a los de origen, un 8,3 por ciento más que en el 2000.
La mayoría de ellos son trabajadores rurales desplazados a las zonas urbanas o industriales para trabajar en la construcción, servicios o manufacturas.
Aunque la cifra oficial se situó en 1.306 millones de personas, numerosos expertos creen que la población es mayor, ya que decenas de millones de niños -muchos de ellos niñas- nacen fuera de la política oficial y no están registrados.
Defienden las autoridades que, sin la política del hijo único, su población tendría hoy 300 millones de personas más, lo cual haría imposible la actual política de despegue económico y pondría en riesgo los recursos naturales y alimenticios del país. EFE
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