La S no es propiedad exclusiva de Supermán ni del Saprissa. En realidad, en nuestro idioma, la s sufijal (precedida o no de una e) se ha constituido en el morfema inconmovible de la pluralidad. El hispanohablante, por lo general, percibe la connotación de variedad o diversidad (número plural) únicamente mediante la s final del vocablo. [Desde luego así ocurre también en otros idiomas, aunque -en inglés, por ejemplo- voces como men, women, children, feet, mice... rompan la persistencia de esa s pluralizante.]
La excepción que confirma la regla la tenemos -en español- en una serie de vocablos que hemos venido importando, por la vía culta, del latín clásico. Currículum [vitae] (relación de los títulos, honores, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc. que califican a una persona), memorándum (informe breve de uso burocrático), desiderátum (aspiración, deseo que aún no se ha cumplido), mare mágnum (confusión de personas o cosas)... constituyen expresiones cuyos plurales -en su lengua original, la del Lacio- son, respectivamente, currícula, memoranda, desiderata, maria magna... Ninguna de estas formas insinuaría la más leve percepción de pluralidad al buen oído lingüístico de un hispanohablante.
Por eso mismo, la Academia regula en estos casos el uso de plurales invariables (el currículum, los currículum; el memorándum, los memorándum...) Y, a veces, propone la castellanización del término (currículo, memorando, maremagno) con vistas a un plural normal (currículos, memorandos, maremagnos...)
Más espinoso aún resulta el caso de las voces -igualmente de origen latino- déficit, superávit, hábitat..., carentes per se de plural ya que en la lengua del Lacio son formas verbales (falta, sobró, habita...) La Academia se inclina también en esta ocasión por la invariabilidad numérica (el déficit, los déficit; el superávit, los superávit; el hábitat, los hábitat...) Sin embargo, el académico Manuel Seco (Diccionario de dudas) apuesta decididamente por un plural hábitats y no se escandaliza ante los heterodoxos déficits y superávits...
Plurales sin s. ¿Por cuánto tiempo más?