Rosh Hashaná (comienzo de año) y Yom Kipur (día del perdón) son días de fiesta para los judíos. Como toda celebración especial, traen consigo un sinfín de tradiciones, principalmente en la parte religiosa, pero también en la alimentación.
Rosh Hashaná es la festividad que marca el inicio de los días de penitencia, que terminan en el Yom Kipur, el día más solemne del calendario judío.
Entre las tradiciones religiosas de estas fiestas está hacer sonar el cuerno de un carnero, con más de cien tonadas, recordando el sacrificio de Isaac y como símbolo de que Dios destruyó al mal y se convirtió en el Rey de la Tierra.
El saludo de las personas entre sí es: "Te deseo un buen año" o, mejor aún, "que seas inscrito en el Libro de la vida". Esto porque entre Rosh Hashaná y Yom Kipur hay 10 días de penitencia, durante los cuales, el individuo tiene la posibilidad de arrepentirse de los pecados cometidos ante el Creador y hacer propósitos para que Dios los tome en cuenta para el nuevo año y lo inscriba en ese libro.
Entre las tradiciones gastronómicas más populares del pueblo judío está la de comer manzanas bañadas en miel, simbolizando ese deseo de tener un año bueno y dulce.
Por eso, hoy quiero compartir con ustedes esa costumbre, con la receta cortesía de mi suegra, una gran cocinera de un delicioso strudel de manzana, muy utilizado en todas nuestras casas para estos días.