Ginebra . El extracto de una planta de origen amazónico sirve de base para un nuevo tratamiento contra la malaria desarrollado por un pequeño laboratorio suizo y que parece tener también eficacia contra cepas resistentes de la tuberculosis.
El fármaco, bautizado "gadelpas" y fabricado con alcaloides extraídos de la corteza de la "peschiera fuchsiaefolia" y de otra planta subtropical que no ha sido revelada, ha sido desarrollado por la empresa ginebrina Cipka, que mantiene negociaciones con el Gobierno venezolano para montar una primera planta de producción para su distribución en América.
Dicha planta medicinal se utiliza desde hace algún tiempo contra el paludismo y la eficacia de la preparación farmacéutica de base, en combinación con una segunda sustancia, ha sido demostrada en varias pruebas y en diversos ensayos con pacientes en países africanos, aseguran los responsables de Cipka.
En uno de ellos, efectuado en Camerún con una treintena de personas, se demostró un índice de remisión de la enfermedad del 80 por ciento en sólo tres días, así como la ausencia de efectos secundarios, señaló a EFE el subdirector del laboratorio, Eric Stauffer.
También se han efectuado pruebas, igualmente exitosas, con pacientes humanos en Mozambique y Madagascar, y se esperan con ansiedad los resultados de un análisis realizado en Nigeria.
Si los resultados en este último país son concluyentes, las autoridades sanitarias de Nigeria autorizarán su uso generalizado, paso esencial para su reconocimiento por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los responsables del laboratorio ginebrino aportan también como prueba de la eficacia de este medicamento los análisis efectuados por encargo del Instituto Superior de la Salud de Italia y un instituto de investigaciones contra la tuberculosis de EEUU, el Tuberculosis Antimicrobial Accquisition & Coordinating Facility.
Según las pruebas realizadas en probeta por el Instituto de Medicina Tropical de Amberes (Bélgica), el fármaco parece tener también propiedades contra ciertas cepas de bacilos de la tuberculosis multirresistente a otros tratamientos.
La intención de los directivos del laboratorio suizo es producir el fármaco lo más cerca posible de los lugares azotados por el paludismo y a un precio no superior a un dólar y medio, de forma que sea asequible para los enfermos del Tercer Mundo.
Según explicó el director general de Cipka a EFE, esta empresa farmacéutica está actualmente en condiciones de producir mensualmente la cantidad necesaria para medio millón de tratamientos.
El laboratorio, que hasta ahora ha sufragado sus actividades con fondos privados, necesitaría, sin embargo, unos 20 millones de dólares para lanzar cuatro unidades de producción (Venezuela, un país africano, la India y China), por lo que ofrece un 25 por ciento del capital a eventuales socios, según sus directivos.
En relación con ciertas dudas surgidas sobre la toxicidad del producto, Stauffer explicó que está elaborado totalmente a base de extractos naturales y que para una dosis letal haría falta administrar a un paciente cuarenta y ocho veces doscientos mililitros en un sólo día.
Los responsables del laboratorio han tenido, sin embargo, un problema con la OMS, que se quejó de que Cipka hubiera utilizado sus siglas para alabar las propiedades del fármaco durante un congreso médico celebrado el pasado diciembre en Nigeria.
La OMS efectuó en 1998 varios ensayos "in vitro" con una de las dos sustancias del fármaco, la "peschiera fuchisaefolia", a petición del Instituto Superior de Sanidad de Italia, y los resultados no fueron concluyentes.
El abogado de la empresa farmacéutica, Jaroslaw Grabowski, se entrevistó hoy con el responsable del Programa de Investigación de Medicina Tropical de la OMS, Piero Oliaro, al que prometió entregar los resultados de las pruebas, tanto "in vitro" como con pacientes, realizadas con la combinación de ambas sustancias para disipar cualquier duda sobre su eficacia o eventuales contraindicaciones.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.