
El que persevera, alcanza. Hasta ayer, el equipo Pizza Hut no había brillado y se conformaba con colocar a sus ciclistas en posiciones intermedias, pero en la etapa San Carlos-Coronado, montó su fiesta e impuso el uno-dos en la clasificación general.
La fuerza del colombiano Raúl Gómez y del costarricense Federico Lico Ramírez fue suficiente para conducir a los pizzeros a la punta y, de paso, definir los posibles ganadores de la XXXII Vuelta a Costa Rica.
El enconado rival de Pizza Hut, Jaisa-Madison-Tinny Toon, aceptó ayer que ya no podrá ganar el giro.
Igual suerte corrió el anterior líder, el mexicano Eduardo Uribe, quien entró a más de 30 minutos de diferencia con respecto a los primeros.
Gómez ganó el embalaje y es puntero gracias al tiempo de bonificación; mientras Ramírez es segundo, pero con grandes probabilidades de convertirse en el rey, dada su condición de costarricense.
Así lo aceptó el escarabajo, luego de cruzar la meta en San Isidro de Coronado. "Yo trabajo para Lico y es él quien debe ganar la Vuelta. Si por algún motivo no sale así, entonces yo saltaré."
Orden superior
Eso fue lo que pasó en la meta pues Albin Brenes, entrenador de Pizza Hut, ordenó un triunfo local.
"Federico no tomó bien la última curva y, al ver que podrían ganar José Ibáñez (Colombia) o José Banegas (Jaisa), yo embalé e ingresé primero", dijo Gómez, nuevo líder de la general.
Ramírez aceptó los designios del destino, pero no pierde la calma. "Ahora somos el uno y dos de la general y Gómez está adelante por diez segundos por el tiempo de bonificación pues salimos igual de San Carlos".
Ambos ciclistas explicaron la estrategia de su equipo. "Hoy (ayer) la idea era no desgastarse en el cerro Tapezco, pero Jaisa atacó con una fuga de Banegas y nosotros salimos para neutralizarlo.
"Cuando lo alcanzamos, vimos que podíamos continuar la fuga, pues éramos dos de Pizza Hut, contra uno de Jaisa y un colombiano (José Ibáñez)", explicó Ramírez.
El escape fructificó porque los demás pizzeros lograron neutralizar al pelotón para que nadie saliera en procura de los escapados.
Jaisa no tuvo suficientes argumentos para romper la hegemonía de Pizza Hut y así lo confirmó el entrenador José Antonio Herrero.
"Traje cinco colombianos para que me ayudaran en la montaña, pero hoy (ayer) no me respondieron y considero que ya perdí la Vuelta pues mis mejores hombres quedaron muy lejos de Gómez y Lico."
Herrero deseó suerte a Ramírez, "la única carta costarricense para ganar la Vuelta, dado que los demás tienen escasísimas posibilidades de conquistar el laurel en el Estadio Nacional".