Santiago de Chile, EFE. El ex dictador chileno Augusto Pinochet engrosó su fortuna personal en unos 2,5 millones de dólares provenientes del presupuesto destinado a gastos reservados de la Presidencia, según uno de los abogados que le defienden.
El objetivo de sacar ese dinero al extranjero fue crear "una reserva de seguridad" frente al "clima de peligro" que afrontaría después de dejar el poder, en 1990, precisó el abogado Fernando Barros, en declaraciones que publica hoy el diario "La Tercera".
"Sin querer justificarlo, el escenario político para Pinochet era muy complejo, pues podía incluso ser expulsado del poder o sufrir un nuevo atentado", precisó.
Barros definió esa apropiación de fondos como "una reserva de seguridad" ya que "era tal el peligro que enfrentaba" que los encargados de protegerlo consideraron "indispensable" blindarlo.
El abogado Barros defiende a Marco Antonio Pinochet Hiriart, hijo menor del ex dictador.
El letrado sostuvo además que de acuerdo con los cálculos de la defensa, la fortuna del ex gobernante de facto (2973-1990) sería de 11 millones de dólares y no 17 millones como sostiene el juez Sergio Muñoz.
El juez situó la fortuna no explicada de Pinochet en la petición de desafuero que envió el pasado jueves a la Corte de Apelaciones de Santiago por delitos de fraude tributario.
También Muñoz, que investiga la fortuna de Pinochet desde julio del año pasado, procesó como cómplices de esos delitos al ex albacea del general Oscar Aitken y a su secretaria privada Mónica Ananías, que permanecen en detención preventiva.
Según Fernando Barros, el año pasado la fortuna de Pinochet en el exterior llegaba a 11 millones de dólares.
De esa suma, 1,7 millones son ahorros propios; 2,5 millones provienen de gastos reservados y 1,8 son "donaciones", dijo el abogado.
Añadió que el saldo, es decir los 5 millones de dólares restantes, "provienen de intereses, dividendos y ganancias de capital entre 1965 y 2004", agregó.
Según el diario La Nación, de ese país, que cita datos del proceso, el juez Muñoz prepara "una segunda ronda de procesamientos", que podría abarcar a la esposa de Pinochet, Lucía Hiriart, a su hijo Marco Antonio y, eventualmente, a su hija Lucia Pinochet Hiriart.