Un grupo de científicos del Instituto Antártico Argentino confirmó la existencia de una nueva colonia de ping,inos de la variedad emperador, que vive en un paraje accesible de la Antártida.
La colonia de ping,inos, cuya estatura promedio sería de 1,20 metros, fue avistada por primera vez en la década de 1980, pero una fotografía tomada hace 15 días desde un avión Twin-Otter, a menos de 200 metros de altura, confirmó su existencia.
La fotografía abrió el camino a una expedición a la Antártida para investigar a esta especie.
Se trata de la primera colonia de ping,inos emperador que se encuentra en un sitio accesible para el hombre y por lo tanto, será posible que por primera vez un grupo de investigadores aterrice allí para estudiar esta variedad, una de las que menos conocen los científicos.
La colonia de 1.200 parejas de emperadores, la primera descubierta por argentinos y la número 44 de las encontradas en la Antártida, está ubicada al sur de la isla Cerro Nevado, a unos 500 metros de la costa y a unos 15 minutos en avión de la base antártica argentina Vicecomodoro Marambio, de la Fuerza Aérea Argentina. La base se encuentra cerca del Mar de Weddell en la Antártida.
A diferencia de las demás variedades de ping,inos, el emperador permanece en los blancos hielos antárticos durante todo el año. Es la única especie que no emigra del continente, y como su período de procreación se produce en el invierno austral (desde el 21 de junio al 21 de septiembre).
En el 2001 un grupo de científicos viajará a la zona para permanecer en el campamento por unos 60 días y conocer el tamaño de la colonia, el éxito reproductivo, el crecimiento poblacional y sus hábitos alimenticios, entre otras cosas.
El ping,ino emperador pesa aproximadamente 45 kilos. Su plumaje exterior es azul oscuro, casi negro, y tiene el vientre blanco. Se singulariza por dos manchas amarillas a ambos lados de la cabeza.
Una peculiaridad es que los machos son los encargados de empollar los huevos que ponen las hembras, generalmente durante los 66 días más fríos del año. En esa etapa los machos no se alimentan y pueden llegar a perder hasta 10 kilos.
Dado que esa variedad no puede anidar, ya que permanece siempre en el hielo, el macho sostiene el huevo entre sus patas hasta que nace el pichón.