Santa Cruz de Tenerife (España), 14 ago (EFE).- El capitán Robert Bragg, que en 1977 copilotaba uno de los dos Boeing 747 que chocaron en el aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife, Islas Canarias) y donde fallecieron 583 personas, afirmó hoy que es partidario de tener policías armados en los aviones y de entrenar a los pilotos en el manejo de armas para incrementar la seguridad aérea.
En declaraciones a EFE, Robert Bragg, que formaba parte de la tripulación del avión de la Pan Am que el 27 de marzo de 1977 fue embestido por otro de la holandesa KLM, visita estos días de Tenerife para agradecer a la isla la atención recibida en aquel suceso, que ostenta el triste récord del mayor siniestro de la historia de la aviación.
El capitán estadounidense, que antes de ingresar en la compañía Pan Am había sido piloto militar, cree que la seguridad aérea se enfrenta a amenazas como el terrorismo, y que frente a él, es positivo tomar medidas como la presencia de guardias armados en los aviones.
En casos de secuestros aéreos, el piloto solía preguntar al secuestrador dónde quería ir y luego "lo llevabas" al lugar que quería, lo que en la actualidad ya no ocurre, explicó Bragg, que calificó como "buena idea" enseñar a los pilotos a usar armas.
Bragg, que hoy ofreció una conferencia sobre el accidente de Los Rodeos, afirmó que desde aquel trágico suceso la seguridad área se ha incrementado y expresó su deseó de que no vuelva a ocurrir un hecho similar aunque el "factor humano" siempre está presente por lo que "da igual la experiencia que tengas ya que cualquiera puede cometer un error".
También destacó el importante papel que juegan los pilotos en materia de seguridad aérea, ya que "ellos se asegurarán" de que los intereses económicos no primen sobre la seguridad.
"Los pilotos tienen mucha independencia y respeto, y si creen que su avión no está mecánicamente preparado para volar, no vuelan", afirmó.
Sin embargo, afirmó que es necesario reducir el tráfico aéreo, y apostar por los grande aviones, como el nuevo Airbus 380, que transporten más pasajeros, especialmente para las rutas más congestionadas.
Durante la conferencia, Bragg recordó algunos detalles del accidente de Los Rodeos e insistió en varias ocasiones en que el accidente se debió a la "prisa" del piloto de KLM y en que tanto el aeropuerto como los controladores aéreos no tuvieron ninguna responsabilidad en el suceso así como que el aeropuerto tinerfeño sea "maldito".
El día del accidente, los dos Boeing chocaron cuando el aparato de la KLM iniciaba la maniobra de despegue mientras el de la Pan Am se le cruzó en la pista de manera fatal.EFE
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