La actriz italiana Lucía Bosé presentó ayer en Milán (norte de Italia) la exposición Picasso y Dominguín, que agrupa las numerosas obras que el pintor regaló al torero español Luis Miguel Dominguín, con el que le unía una estrecha amistad.
El objetivo de esta muestra, que abrirá sus puertas al público el 16 de junio, es "rendir un homenaje a Picasso y a Dominguín, contando en arte su amistad", declaró la que fue esposa del torero.
La exposición recoge las obras que Pablo Picasso (1881-1973) regaló al famoso matador, entre ellas nueve diseños, cuatro litografías, un collage y más de treinta cerámicas decoradas que tienen como tema central uno de los preferidos por el pintor español: la tauromaquia.
También mostrará el proyecto para una plaza de toros que Picasso trazó con el arquitecto Antonio Bonet con la intención de construirla en la Casa de Campo de Madrid y que contó con la supervisión técnica del diestro madrileño, cuyo auténtico nombre era Luis Miguel González Lucas.
Durante la presentación, Lucía Bosé recordó la gran admiración que Picasso mostraba hacia el matador y aseguró que en repetidas ocasiones el pintor afirmó que le "gustaría haber sido Miguel Dominguín".
Además, la actriz subrayó que entre el pintor malagueño y el torero existía una "especie de morbo artístico", del que ella fue testigo.
La recaudación obtenida será destinada al Museo de los Ángeles, creado por Bosé en la localidad de Turégano, en la provincia española de Segovia, y dedicado a obras de artistas contemporáneos cuyo tema son los ángeles.
Dominguín (1925-1996) conoció a Picasso en 1958 durante uno de sus viajes a Francia y a partir de ese momento el torero y su entonces esposa, Lucía Bosé, comenzaron a frecuentar la casa del pintor en Cannes, lo que dio lugar a la profunda amistad que se refleja en esta exposición.