Rio de Janeiro (AP). La gigante petrolera brasileña Petrobras anunció el miércoles que suspendió cualquier nueva inversión en Bolivia y que no aceptará aumentos en el precio de venta del gas de ese país, según afirmó el presidente de la empresa Sergio Gabrielli.
Estamos suspendiendo cualquier posibilidad de inversión. Eso (esta dicho) de forma clara y directa, dijo Gabrielli en conferencia de prensa en la sede de Petrobras.
La medida no es propiamente una represalia, es (producto) del análisis de las condiciones existentes en Bolivia tras el anuncio del gobierno del presidente Evo Morales el 1 de mayo de nacionalizar los hidrocarburos.
Gabrielli dijo, además, que si Bolivia solicita alteraciones de precio (de venta del gas), nuestra posición la estamos diciendo públicamente: nosotros estamos en contra de alterar el precio contemplado en los contratos existentes desde 1996.
Declinó detallar el monto de inversiones previstas, pero indicó que se trataba de numerosos proyectos que iban desde ampliar la capacidad de producción de gas, producir fertilizantes, hasta aumentar la red de distribución interna de combustibles en Bolivia.
Dijo que la nacionalización es el derecho soberano del pueblo boliviano, pero en la petrolera brasileña fuimos sorprendidos por la forma en que se anunció y se realizó con militares bolivianos desplegados en las instalaciones de las compañías extranjeras.
Indicó que Petrobras ya está destinando entre 16.000 a 17.000 millones de dólares en proyectos para aumentar la producción de gas en la cuenca de Santos, en la costa del estado de Sao Paulo.
La petrolera, aseguró Gabrielli, tiene activos en Bolivia por 1.300 millones de dólares y un patrimonio líquido de 365 millones de dólares. La diferencia entre ambos valores, aseguró, corresponde a deudas de Petrobras con bancos y abastecedores, entre otros.
Tendrá que definirse quién va a cargar con esas deudas, añadió Gabriela, destacando que Bolivia necesita de la venta del gas para alimentar sus arcas.
El año pasado Petrobras pagó unos 586 millones de dólares ó 24% de la recaudación de tributos de Bolivia, dijo.
Gabrielli agregó que los contratos firmados con Bolivia desde 1996 contemplan el suministro diario de hasta 30 millones de metros cúbicos y que actualmente Brasil adquiría unos 26 millones de metros cúbicos por día.
Otros seis millones de metros cúbicos son vendidos por Bolivia a Argentina y el consumo interno boliviano es de unos cuatro millones de metros cúbicos diarios, indicó.
Desde el año pasado existían planes para aumentar esa capacidad de producción de gas en Bolivia, que es actualmente de unos 42 millones de metros cúbicos. Petrobras ofreció ampliar la capacidad en unos 15 millones de metros cúbicos adicionales y otras empresas extranjeras ofrecieron un aumento de 21 millones de metros cúbicos, aseguró.
Nosotros retiramos esa oferta de 15 millones, señaló Gabrielli.
Dijo que coincidía con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva en torno a que no existe una crisis entre Brasil y Bolivia. Lo que existe es una disputa entre Petrobras e YPFB o la empresa estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.
En el suministro de volúmenes de gas de Bolivia a Brasil yo creo que no tenemos divergencias. Tanto Bolivia como Brasil están de acuerdo con el límite de exportación de 30 millones de metros cúbicos por día. Eso no tiene problemas.
En cuanto a precio no fuimos formalmente notificados de un ajuste.
Vamos a cambiar dentro de los términos del contrato. Estamos absolutamente tranquilos trabajando dentro de las relaciones contractuales establecidas desde 1996, dijo Gabrielli.
Petrobras tiene una empresa constituida en Bolivia, respeta las leyes bolivianas, considera que el gobierno boliviano respeta las leyes bolivianas y las leyes internacionales.