Escondemos los pies para que nadie los vea, jamás lucimos sandalias aunque estén de moda y, si vamos a una piscina, sufrimos tormentosamente porque no hay más remedio que andar descalzos.
Los hongos en las uñas de pies y manos pueden convertirse en un martirio que parece imposible de curar. "Mi abuelo siempre tuvo, mi papá, mis hermanos...", oímos decir a muchas personas con un dejo de resignación.

Sin embargo, según afirman los especialistas, hoy en día no hay razón para "convivir" de por vida con esa infección (y al mismo tiempo infectar a otras personas) pues hay medicamentos que los eliminan en períodos incluso menores a los seis meses.
En Costa Rica, este padecimiento tiene una alta prevalencia entre la población, detalló el dermatólogo Enrique Freer Bustamante pues se calcula que afectan aproximadamente al 20 por ciento de los adultos. Los más frecuentes son los hongos en las uñas de los pies y el porcentaje más alto de quienes los padecen es el de los adultos varones.
Según explicó el dermatólogo Luis Alfonso Siles Solano, son microorganismos de origen vegetal que se implantan en el ser humano de forma accidental.
Se adquieren a través de la tierra, del contacto con personas, animales u objetos contaminados. Algunas zonas que pueden estar altamente contaminadas son las piscinas o los baños públicos.
La infección en las uñas de las manos se adquiere de las frutas o vegetales y la padecen quienes tienen exceso de humedad en las manos, como las lavanderas, empacadoras de frutas, cocineras o las amas de casa que, en muchos casos, tienen dañada la cutícula por la manipulación de detergentes.
Deteccion
¿Cómo saber si son hongos?
Si usted ha notado cambios en el color de sus uñas, están blancuzcas, amarillentas o verdosas y se presentan gruesas, sin brillo y quebradizas, es muy posible que tenga la infección. Además, cuando hay hongos, las uñas se levantan y se forma una especie de polvito entre estas y la piel. De acuerdo con Siles Solano, a veces los hongos de las uñas molestan, pero generalmente no causan dolor.
Los que afectan las uñas de los pies son principalmente los dermatofitos y entre estos, el más frecuente es el Trichophyton rubrum, que es muy resistente a los tratamientos. Las de las manos son atacadas por levaduras como la "cándida".
En los pies, comienza del borde de la uña hacia adentro y en las manos al contrario.
Según detallaron ambos dermatólogos, por separado, es importante evitar la sudoración y la humedad en los pies pues esto ayuda a su proliferación. Para ello dan una serie de recomendaciones (véase cuadro aparte), entre las que se encuentra el uso de zapatos confortables y de materiales que permitan la ventilación del pie. Además, resaltan la necesidad de proteger los pies con sandalias cuando se tiene contacto con piscinas y baños públicos.
Acabar con ellos
Siles y Freer coinciden en que los antimicóticos, medicinas para eliminar los hongos, son de uso delicado, y lo mejor es que sean recetados por un especialista después de haber valorado al paciente.
En algunas ocasiones -incluso- es necesario hacer un estudio bacterológico del hongo para poder decidir cuál antimicótico es el adecuado.
El dermatólogo Freer explicó que hay dos opciones de medicación: una en forma de laca o esmalte (se usa como una pintura de uñas) y otra de forma oral. Destacó que es importante que las personas estén conscientes de que las cremas, lociones o polvos no funcionan en estos casos.
Para Siles Solano, los medicamentos que se ingieren presentan una mayor tasa de efectividad en el proceso de cura de este tipo de infección.
Agregó que con los antimicóticos modernos los tratamientos pueden durar de tres a seis meses y hay medicinas que solo requieren una dosis semanal por varios meses. Antes, el tratamiento podía durar hasta 18 meses.
El costo es muy alto, por eso los especialistas destacan la importancia de que la persona esté segura del diagnóstico y no desperdicie su dinero autorrecetándose.
Pese a que ambos dermatólogos reconocen que algunas personas tienen predisposición (una especie de inmunodeficiencia) a tener infecciones en las uñas y pueden existir también elementos hereditarios, los factores más importantes son los higiénico-ambientales. "A veces la herencia se confunde con los factores ambientales. Una familia puede tener el baño muy contaminado y el papá puede tener hongos en las uñas durante 30 años y diseminarlos en el baño e infectar a sus hijos y esposa. Eso es familiar, no hereditario", explicó Freer.
Así que, si usted tiene la dicha de no padecer este mal en las uñas, cuídese y cuide de su familia acatando las recomendaciones. Pero, si ya tiene la infección, vaya a un especialista y muestre con tranquilidad sus pies.
¿Cómo prevenirlos?
Lave todos los días sus pies con agua y jabón y séquelos muy bien.
Use talcos para disminuir la humedad de los pies y mantenga las uñas cortas. Las personas mayores con uñas engordadas deberán limarlas para que no estén muy gruesas.
Trate de usar zapatos ventilados y confortables. Es mejor usar de cuero porque es menos caliente y por lo tanto menos húmedo. Evite los zapatos tipo tenis o de materiales plásticos.
Cámbiese las medias todos los días y lávelas.
Si asiste a piscinas, baños públicos u hoteles, use sandalias para bañarse o caminar por los alrededores.
Tenga cuidado si se hace un pedicure o manicure. Asegúrese de que en el lugar donde se lo hace, laven bien los utensilios.
Si ya tiene hongos en las uñas de los pies siga todas estas medidas preventivas para evitar diseminar la infección a otras personas, incluso en su propia casa.
Tampoco intercambie paños, medias ni cortauñas. Si el hongo está en una sola de las uñas, no use el mismo cortauñas, lima o tijera en las demás, pues puede pasar la infección.
Fuente: Información suministrada por los dermatólogos Enrique Freer y Luis Alfonso Siles.
Una alternativa
a homeopatía -que se basa en el principio de aplicar, en dosis infinitesimales, la misma sustancia que está causando la enfermedad para estimular la capacidad inmunológica y defensiva del paciente- es una opción para quienes desean eliminar los hongos de las uñas en manos y pies.
Según afirma el médico Juan Carazo Salas, del Centro para la Salud Integral, la homeopatía tienen varias formas de curar esta infección.
Una es atacando el problema local (el hongo de la uña) con la Silicea o el Graphites. Ambas mejoran la calidad de las uñas. La Silicea ayuda a que la persona utilice mejorar el calcio y el fósforo que son sustancias que se utilizan en la formación de las uñas y el Graphites ayuda cuando estas se ponen gruesas, amarillentas o se descascaran.
Otra forma de combatirlos es dándole al paciente un "medicamento de fondo, es decir, que esté de acuerdo con la constitución de la persona", explicó Carazo Salas.
Agregó que "homeopáticamente hablando, hay algunos tipos de personas que desarrollan hongos en las uñas y otras que nunca lo hacen". Entonces, a estas se les da una medicina que va a tener un espectro más amplio de acción, no solo a nivel de las uñas, sino en el resto del cuerpo.
Sin embargo, Carazo Salas insistió en que lo mejor es que el paciente sea valorado por un homeópata para que sea este quien determine cuál es la mejor receta para él.