Lima. El presidente del Perú, Alejandro Toledo, acusó hoy a su colega de Venezuela, Hugo Chávez, de pretender "desestabilizar" a América Latina con sus "petrodólares" y advirtió que no le permitirá a su homólogo inmiscuirse en asuntos internos peruanos.
Chávez "está cometiendo errores graves que tienden a desestabilizar la región", afirmó Toledo en una entrevista con la radio CPN respecto a las actitudes del mandatario venezolano, que en los últimos días elogió a un candidato presidencial peruano, Ollanta Humala, y atacó verbalmente a otra, Lourdes Flores.
"Puede tener todos los petrodólares que quiera, pero no le voy a permitir como jefe de Estado entrometerse en los asuntos del Perú", enfatizó el mandatario respecto a su colega.
Las relaciones peruano-venezolanas, afectadas desde la semana pasada por los elogios de Chávez a Humala, con quien comparte posiciones ideológicas, se deterioraron aún más el martes, cuando el mandatario del país caribeño calificó a Flores de "candidata de la oligarquía".
Esa situación hizo que la Cancillería peruana, que había llamado la semana pasada a consultas al embajador en Caracas, Carlos Urrutia, emitiera en la noche del martes una nueva nota pública de expresión de malestar, y que hoy el ministro del Exterior, Oscar Maúrtua, indicara que se estudiarán posibles nuevas acciones diplomáticas.
Las palabras de Chávez sobre Flores revivieron el debate que tendía a desaparecer después de que Venezuela, mediante su embajada en Lima, diera explicaciones en torno a lo sucedido con Humala y se comprometiera explícitamente a no inmiscuirse en asuntos peruanos.
Según Toledo, Chávez, con su "petrodolarización", pretende transmitir un estilo de gobierno en la región. "Eso lo respeto en el interior de Venezuela, pero no lo debe tratar de imponer en otros países", acotó.
A pesar de indicar que no formulará por respeto comentarios sobre política interna venezolana, Toledo hizo indirectamente una definición de su homólogo al advertir: "Una cosa es ser elegido democráticamente y otra gobernar democráticamente".
El mandatario peruano, que ya antes tuvo varios roces personales con Chávez, anticipó que aprovechará para hablar del tema cuando ambos se encuentren en La Paz en la posesión del presidente Evo Morales. "Vamos a dejar las cosas claritas", advirtió.
Las "intromisiones" de Chávez han sido rechazadas por amplios sectores peruanos, pero los analistas no descartan que las reacciones del impopular gobierno de Toledo puedan terminar por favorecer electoralmente a Humala, quien con propuestas nacionalistas, socialistas y autoritarias está segundo en la intención de voto y tiene posibilidades de ganar.