MADRID (AFP) - El cuerpo del escritor y columnista español Francisco Umbral, fallecido el martes, fue incinerado este miércoles y sus cenizas llevadas al panteón familiar de Madrid, en presencia de su esposa, María España, periodistas y políticos como el líder del PP, Mariano Rajoy, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.
Célebre escritor, mordaz cronista de prensa que desde hace años ocupaba la última página de El Mundo, Umbral murió el martes de madrugada a los 72 años de edad tras un paro cardiorrespiratorio.
En la ceremonia también estaban presentes periodistas como el director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, y el duque de Lugo, Jaime de Marichalar.
El director de El Mundo le definió tras su muerte como "la mejor pluma" del periodismo español.
Francisco Pérez Martínez, que firmaba sus escritos como Francisco Umbral, había publicado más de 80 libros y había recibido las más altas distinciones literarias del país, como el Premio Príncipe Asturias de las Letras en 1996 y el Premio Cervantes en el año 2000.
Umbral, nacido en Madrid el 11 de mayo de 1935, murió a las 02H30 en la clínica madrileña de Monteprincipe de Boadilla del Monte.
La salud se había empezado a resentir en 2003, cuando tuvo que ser hospitalizado por una neumonía derivada de una operación intestinal.
Pérez Martínez fue un autodidacta de fuerte carácter con una aguda visión del mundo y la sociedad que le rodeaba.
De pequeño apenas fue a la escuela en Valladolid, poniéndose a trabajar muy joven, al tiempo que se dedicaba a la lectura, su gran pasión.
El escritor, como él mismo reconoció en su momento, leía lo mismo los cómics de la época como libros de autores clásicos hasta que empezó a nacer en él la llamada de la literatura.
Tras conocer al también escritor Miguel Delibes, Umbral empezó a iniciarse en el periodismo en el diario Norte de Castilla en 1958, una profesión que constituiría su principal actividad hasta dedicarse por completo a la literatura, aunque nunca se alejó de la prensa.
A principios de los años 60 se trasladó a Madrid, donde colaboró con varias revistas, además de ser un asiduo de las famosas tertulias literarias del Café Gijón, un café del centro de Madrid que sigue reuniendo a personalidades del mundo de la cultura española.
Colaboró con diarios como El País y ABC antes de entrar en 1990 en el rotativo El Mundo, en el que escribía hasta el momento de su fallecimiento.
Umbral, al que el gran público identifica siempre con su fuerte carácter, su voz grave, su bufanda blanca al cuello y sus gafas de pasta, tiene entre su extensa obra títulos como 'Mortal y rosa' (1975), 'Trilogía de Madrid' (1984), 'La noche que llegué al café Gijón' (1977), 'Diario íntimo y sentimental' (1999) o 'Días felices en Argüelles' (2005).
En marzo publicó 'Amado Siglo XX', una obra en la que recorría con nostalgia y melancolía nombres, figuras políticas, corrientes literarias o situaciones del siglo pasado.
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